Ya son varios los meses durante los cuales la entidad poblana transita por escabrosos temas electorales y políticos, la primera mitad del 2018 fue de campaña electoral, la segunda de incertidumbre política por conocer si el resultado favorable a la candidata del PAN, Erika Alonso (+) sería ratificado por la Sala Electoral del Poder Judicial, después que Miguel Barbosa, candidato de MORENA, se inconformara aduciendo supuestas irregularidades; hubo un recuento de votos cuyo veredicto ratificó el triunfo panista, pero la última instancia fue el referido Tribunal cuyo dictamen final hizo gobernadora a la señora Alonso, quien, como es sabido, murió en trágico accidente aéreo junto a su esposo, el senador Rafael Moreno Valle y tres personas más. La dirigente formal de MORENA, Yeidkol Polevnsky, en apenas ocho días de aquel accidente, inoportuna e insensible insiste como “verdad absoluta” que hubo fraude electoral en la primera elección y anunció que Barbosa repite como su candidato al gobierno poblano, ya veremos si habló por consigna de quien realmente manda en MORENA, o le corrigen la plana y es otro el candidato.