Tal parece que el gobernador Cuitláhuac García tiene el irrevocable propósito de gobernar con “el pueblo”, sin embargo, pudiera estar olvidando que el nivel de escolaridad permanece en índices no muy elevados y que en las actuales circunstancias Veracruz requiere de fuerte impulso desde el gobierno. Pero, a pesar de escenario tan complicado, se ha corrido el grave riesgo de armar un equipo de gobierno que, en vías de aprendizaje, pudiera “echar a perder” la implementación de programas de gobierno, porque según la filosofía del doctor Hipólito Rodríguez “echando a perder se aprende”. Ocurre algo similar con las propuestas que hace el gobernador al Congreso para cubrir las plazas vacantes de magistrados, que, de ser aprobadas solo por consigna, por esta otra instancia de gobierno que dice representar al pueblo, entonces significará que avanzamos, pero en reversa.