O   P   I   N   I   O   N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

    Sin lugar a dudas las acciones que la actual administración federal está tomando en contra del robo de combustible o “huachicoleo”, deben de calificarse no solamente de importantes, sino también de muy necesarias.

    Independientemente de que las acciones hasta el momento han dejado mucho que desear entre la población de varias entidades federativas, debido a que todo indica que la estrategia no consideró algunos de los resultados colaterales que ésta tendría y como solucionarlos, como es el caso del desabasto de gasolinas en algunos estados del país y la Ciudad de México.

     Lo que ha ocasionado la crítica de la población en general y que ha estado siendo transmitida a través de los diversos medios de comunicación, que ha servido no solamente para informar de la gravedad del asunto, sino también de todo lo que el gobierno que encabeza López Obrador está haciendo para combatir este tipo de corrupción.

    Batalla contra el “huachicoleo”, que en un principio se creía era solamente la ordeña de ductos por parte de la llamada delincuencia organizada, pero que al entrar de lleno y de frente en contra de ésta, se dio a conocer que iniciaba desde el interior de la ex empresa de todos los mexicanos, PEMEX, en dónde la delincuencia organizada ya no es de sombrero y mangueras, sino de cuello blanco y técnica calificada para el robo del producto.

    Por lo que desde ese momento que se supo a través de los medios de comunicación desde donde comenzaba el latrocinio, las dimensiones del robo aumentaron exponencialmente, con lo que también aumento la complicada forma de combatirlo. Lo que permite de alguna manera comparar esta batalla contra la corrupción, con lo que en su momento fue el inicio de la guerra del ex presidente panista Felipe Calderón Hinojosa, en contra del tráfico de drogas.

    Guerra que no solamente duró todo el periodo de su gobierno, sino que lamentablemente también el del corrupto Enrique Peña Nieto, del cual hay indicios de que pudo estar inmiscuido con este tipo de corrupción, pero que como resultado final aún no se ha logrado vencer.

    La guerra en contra del “huachicol” apenas comienza. No sabemos cuánto puede durar. Pero ya desde este momento se percibe que no será fácil, pues lamentablemente la población de los estados que tienen el mayor índice de este tipo de robo, sino forman parte de estas organizaciones criminales por lo menos hasta el momento se nota que no están dispuestas a colaborar con las autoridades para combatir este flagelo. Por lo que esta batalla en contra del robo de combustibles, pudiera a llegar a prolongarse como la guerra en contra del narcotráfico.

    Esperamos por el bien de todos y del país, que las acciones que se están tomando al respecto funcionen, pues el “huachicoleo” es solamente uno de los problemas graves que tiene que enfrentar la administración que inicia y dirige Andrés Manuel López Obrador. Usted qué OPINA, estimado lector. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 21-enero-19)