El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México inició formalmente los trámites para cancelar las obras que se desarrollan en el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Por resolución del Consejo de Administración, el director del Grupo Aeroportuario, Gerardo Ferrando, ordenó a los directores corporativos de construcción revisar los contratos para determinar la suspensión o terminación anticipada.

“Les solicito que ordenen a los funcionarios a su cargo y a sus residentes de obras y servicios se proceda a determinar ya sea la suspensión temporal de los trabajos o bien la terminación anticipada de los contratos”, indica un oficio del 27 de diciembre.

Según los últimos datos disponibles, del 2 de agosto pasado, el Grupo Aeroportuario había llevado a cabo 461 procedimientos de contratación con 366 proveedores por 153 mil 769.1 millones de pesos, sin considerar el IVA.

Debido a que los datos del avance de la obra no han sido actualizados, se desconoce cuántos de esos contratos y su importe en millones de pesos se verán afectados y, por lo tanto, quedarán sujetos a negociación o a eventuales litigios.

Pese a que el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado que la cancelación de la obra se debe, entre otras cosas, a presuntos actos de corrupción, la razón legal que dio el Consejo de Administración fue causas de interés general, entre ellas aspectos de planeación, presupuestación y hacendarios.

Ayer, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, anunció que comenzaron las negociaciones por terminación anticipada de las obras.

En tanto, constructores con contratos vigentes de obras en el NAIM aseguraron que los trabajos continúan, ya que a la fecha no se les ha notificado oficialmente la cancelación del proyecto, la cual debe apegarse a la Ley de Obra Pública y no ser por decreto.

“Qué desperdicio para el País, pero ni modo. Lo que nos han dicho es que se va a pagar todo, hasta lo último que gastamos. Es mucho el trabajo que tienen por delante para liquidarlos a todos”, expuso una fuente de las empresas que edificaban la terminal intermodal.

Indicó que hasta ahora el Gobierno no ha referido nada sobre los costos de la demolición de lo construido.

“Va a ser un chorro de dinero lo que se requiere para demoler”.

Con información de Reforma