Venezuela vivió ayer una de las jornadas más intensas de su historia reciente. En un abierto desafío al régimen de Nicolás Maduro y con el pleno respaldo de Estados Unidos y otras naciones de la región, el líder de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, se autoproclamó presidente interino de la nación sudamericana, recibiendo además el beneplácito de toda la oposición y de los líderes en el exilio.

Ante miles de opositores al régimen chavista, concentrados en Caracas, Guaidó, de 35 años, alzó la mano derecha y dijo: “Hoy 23 de enero de 2019 en mi condición de presidente de la Asamblea Nacional, basado en la Constitución y ante Dios Todopoderoso, juro asumir formalmente las competencias del ejecutivo nacional como el presidente encargado de Venezuela. Que los venezolanos levanten su mano derecha para jurar todos juntos como hombres y mujeres que no descansaremos hasta lograr la libertad”.

Guaidó decidió así, dar el paso que parte importante de la sociedad venezolana y la comunidad internacional le estaba pidiendo, apoyándose en la interpretación del artículo 233 de la Constitución Nacional, que faculta al Legislativo a ejercer funciones cuando el cargo de la presidencia está vacante. Su objetivo, dijo, es lograr la formación de un gobierno de transición para llamar a elecciones libres.

Su declaración trascendió el simbolismo del gesto y generó una reacción en cadena de la comunidad internacional frente a un gobierno cada vez más aislado, empezando por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que casi de inmediato brindó su apoyo y reconocimiento al dirigente opositor. Además aseguró que utilizará “todo el peso del poder económico y diplomático de la Casa Blanca para presionar por la restauración de la democracia venezolana”.

La reacción oficial llegó por parte de uno de los más allegados a Maduro, el presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, Diosdado Cabello, quien pidió defender al mandatario y advirtió que si alguien quiere asumir el gobierno tendrá que buscar en el Palacio de Miraflores al chavista. “El hermano presidente Maduro está en el Palacio, vámonos para allá todos en orden a darle nuestro apoyo y el que quiera ser presidente que venga a buscarlo ahí en Miraflores, que ahí estará su pueblo defendiéndolo”, dijo.

Ya como “presidente interino” Guaidó llamó a la unión de los venezolanos. “Hoy más que nunca necesitamos organización y reconocernos entre nosotros. Hoy hemos logrado nuestro objetivo. ¡Vamos bien, Venezuela!”, escribió.

“Hoy renace la esperanza en Venezuela. No vamos a dejar sola a nuestra gente. Mientras Maduro no protege a nadie, nosotros vamos a rescatar esta Constitución, los derechos humanos, y sí, hoy damos un paso más. Que no quede duda, el pueblo va a salir el fin de semana a entregar esa Ley de Amnistía prometida a los militares y a recibir la primera semana la ayuda humanitaria. Ojalá la familia militar se ponga del lado del pueblo”, agregó.

Maduro culminó el pasado 10 de enero la debacle de su régimen con una investidura rechazada por las principales instancias de la comunidad internacional, de Washington a Bruselas, y la mayoría de los gobiernos de la región.

El sucesor de Hugo Chávez, que en mayo ganó unas elecciones celebradas sin la participación de la mayoría de las fuerzas opositoras, exhibió no obstante el apoyo de Rusia, China y Turquía.

En América, Maduro conserva el respaldo expreso del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, del gobierno del nicaragüense Daniel Ortega y del Ejecutivo de Evo Morales, en Bolivia.

Con información de ElFinanciero