Con el anuncio de la instalación de una planta de Nestlé en territorio veracruzano, más concretamente en esta región xalapeña, se reaviva la discusión en torno al gasoducto para la distribución de Gas Natural que a tumbos se viene introduciendo en Xalapa y Emiliano Zapata; se reactiva el tema porque una de las condiciones de la empresa para su inversión consiste en poder contar con el aprovisionamiento de Gas Natural, precisamente. La instalación de la Nestlé abre dos frentes: por un lado los cafeticultores, quienes se oponen porque no representa ningún beneficio para el sector pues, dicen, la empresa utilizará café de calidad sino que importará café robusta desde Brasil y Vietnam, y piden al gobierno federal haga una consulta sobre el costo beneficio que representa esa empresa para la región. Por otro lado, resurge la inconformidad por el tendido del gasoducto, pues existe elevada desinformación sobre el empleo del Gas Natural, a pesar de la explicación a diversos sectores de la población por parte de emisarios de la empresa Gas Natural del Noroeste. Hasta una diputada exhibe cuan despistada está al referir que el gas natural solo es para empresas “engañando que es para uso doméstico, cuando no es verdad”. Y así votan las leyes.