Místicos y Terrenales
Marco Antonio Aguirre Rodríguez
  • El campo: ¿Producir alimentos o votos?

El caso de la familia de mexicoestadounidenses que fue presuntamente agredida por policías del estado, se volvió paradigmática en varios sentidos:

  1. La reacción social fue más que nada en contra de una policía agresora de la ciudadanía. Es una muestra del hartazgo contra una fuerza que se siente enemiga de la sociedad, más que protectora
  2. La percepción de inseguridad en Veracruz sigue siendo muy alta

Pero además es un caso que puede generar un conflicto internacional si no se resuelve a plenitud y se esclarece que pasó ahí.

En lo político Jorge Winckler (quien sigue siendo el Fiscal del Estado porque no lo han podido remover) tomó el caso muy a su favor, diciendo que hay presunción de actos ilícitos por parte de los policías y que recibió una comunicación del gobierno de Estados Unidos (no aclara si es de la embajada, del Departamento de Estado o de quien) para que prácticamente proteja a la familia de estadounidenses de origen mexicano que fueron agredidos, presuntamente, por la policía estatal.

La presunción de que se agredió a esta familia, se da porque no está comprobado legalmente el hecho.

Pero todos los indicios marcan que así fue. Y el más fuerte de estos es el video que la familia difundió donde los policías sacan a las personas de la vivienda y luego la acusación pública de que llamaron a sus familiares en los Estados Unidos para pedirles dinero por su liberación.

El secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, acusó un uso político por parte del fiscal Winckler y los diputados del PAN, que enviaron cartas a la embajada de Estados Unidos en contra de la acción de los policías del estado.

Y es cierto, Winckler y el PAN han aprovechado muy bien este caso para llevar agua a su molino.

En contrario Eric Cisneros y el secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, en lugar de tomar el sentir de la población, hicieron una defensa a ultranza de la versión que dieron los policías estatales de que habían hecho la detención en una carretera, contraria al video que mostró la familia de que esto ocurrió en la casa en la que se encontraban y después de un amplísimo operativo con varias patrullas de la policía estatal.

¿A poco no les pasaron ese reporte a Eric Cisneros y a Hugo Gutiérrez?

Eric Cisneros insiste en señalar a los estadounidenses, tanto que hasta acusa de malinchismo a Winckler:

“Hoy estamos a 500 años de la irrupción española, aquí donde estamos parados en el puerto de Veracruz, en ese tiempo hubo una malinche, siempre privilegiaba a los extranjeros, y no es que no tengan derechos, pero yo preguntaría, en una reacción tan rápida beneficiando a alguien, ¿así de pronta es la justicia que ha procurado para los indígenas y los veracruzanos”?

¿Acaso tampoco le informaron que los involucrados son de origen mexicano?

¿No ha visto la declaración que dio el gobernador Cuitláhuac García sobre el caso?

¿No leyó lo que el delegado de la Presidencia, Manuel Huerta, dijo?

Ambos hablaron de que el caso se investiga. Ninguno incurrió en su apresuramiento de culpar a los agredidos, presuntamente.

Incluso el gobernador afirmó que en su gobierno no se van a permitir excesos y reconoció que a la familia detenida se le trató con violencia.

Manuel Huerta, por su lado apuntó: No habrá impunidad. Se va a investigar con mucha profundidad esta situación. Que sea la última vez que esto ocurra. Tendrán que tomarse todas las medidas necesarias para que las fuerzas policiales de donde fueran no tengan ese tipo de acciones.

En Veracruz la violencia, la delincuencia, siguen estando muy vigentes. Cualquier día se puede hacer un recuento de muertes violentas en el estado.

Es más la inseguridad es tan grave que en Veracruz se mantienen los grupos de autodefensa. El gobernador lo reconoció en el evento por el 104 aniversario de que se promulgó la Ley Agraria.

Están en 30 municipios, advirtió previamente el presidente de la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica de la República Mexicana, Arturo Mattiello Canales.

Hoy Jorge Winckler saca los datos de la violencia en diciembre: 138 homicidios, de los cuáles 19 son feminicidios, y 38 secuestros.

En noviembre fueron 134 homicidios.

Cierto, hay un descenso con respecto a los primeros 10 meses del año, pero siguen siendo muchos… muchos.

¿O Hugo Gutiérrez dirá que estos números son por los “malos periodistas”?

Tal vez ya no habrá sub registro de la violencia.

¿Cómo quedarán ahora las estadísticas de la impunidad delincuencial en Veracruz?

Eric Cisneros prometió que para Navidad o Día de Reyes Winckler estaría fuera.

Pero ahí sigue, no lo pudo sacar.

La violencia, la delincuencia, es algo que preocupa a todos los terrenales. Es algo por lo que tienen que velar los nuevos grandes místicos del estado.

¿O acaso Hugo Gutiérrez y Eric Cisneros tienen más interés en defender las acciones ilícitas (presuntamente) de la policía estatal?

EL CAMPO: ¿PRODUCIR ALIMENTOS O VOTOS? Hubo dos actos para conmemorar el aniversario de la Ley Agraria. En los dos hubo política.

Por un lado el gobernador Cuitláhuac García Jiménez convocó a “todas las organizaciones campesinas”… “para que nos vayamos poniendo de acuerdo sobre cómo no sólo restituir el derecho legítimo de la tierra al campesino que la trabaja y la hace producir, sino también de elevar la productividad del campo”, concluyó.

Incluso ofreció que cada producto que la administración pública apoye tendrá mercado garantizado.

Ahí mencionó que se implementarán “mil hectáreas” para la producción de palma de coco y que se hará un programa de conversión de cultivos de caña de azúcar en otras alternativas, como la producción de arroz, para  establecer un precio de garantía que genere una ganancia superior a la que actualmente se obtiene por cada hectárea.

El otro fue el evento que organizó , Juan Carlos Molina, dirigente de la CNC en el estado, que tuvo a casi 10 mil campesinos y a un montón de políticos, entre ellos el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural del gobierno de México, Víctor Villalobos Arámbula; la lideresa nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu; el senador Miguel Ángel Osorio Chong; el líder nacional de la CNC, diputado federal Ismael Hernández Deras; líderes sociales, alcaldes y diputados locales y federales de todos los partidos políticos –PRI, Morena, MC, PVEM, PAN y PES-.

Molina Palacios coincidió con Cuitláhuac García en que “sólo así, en unidad, olvidándose de siglas partidistas, el campo mexicano podrá resurgir para convertirse en el pilar económico del país en beneficio de las clases más necesitadas”.

A ese, su magno evento de Juan Carlos Molina, también asistieron los ex dirigentes nacionales de la CNC, Beatriz Paredes Rangel y Manuel Cota Jiménez; José Narro, presidente de la comisión de Agricultura del Senado; Anilú Ingram Vallines, diputada federal por Veracruz; Eduardo Cadena Rincón, secretario de Agricultura del gobierno estatal, así como Rosa María Hernández Espejo, subdelegada del gobierno federal en el estado, además de los alcaldes panistas de la conurbación Veracruz-Boca del Río, Fernando Yunes Márquez y Humberto Alonso Morelli, respectivamente.