La queja del alcalde xalapeño por la crítica al subejercicio presupuestal de su administración en el ejercicio 2018 mueve a reflexión, porque recuerda al diálogo de Sócrates con Eutifron respecto de lo santo y de lo justo. Pregunta Sócrates ¿lo justo es tal porque agrada a los dioses o a los dioses les agrada porque es justo? Sin recovecos filosóficos, en el caso de Hipólito la crítica es justa, porque el reclamo ciudadano deviene por el contraste entre el equipamiento y la infraestructura urbana de Xalapa y el no ejercicio de un dinero disponible para mejorarlas, eso implica incompetencia. Según la regidora Luisa Bernal, son 315 millones de pesos del Fortaseg, del fortamun, de Prodere y FISM, no ejercidos. Esto viene a demostrar que el “echando a perder se aprende” expresado por Hipólito para justificar las deficiencias no son justas para la ciudadanía.