Al más puro estilo de Gandhi y la madre teresa, el presidente López Obrador piensa resolver el calamitoso bloqueo de las vías férreas en Michoacán: por un lado, depositando la responsabilidad en el gobierno estatal, por el otro convocando a los de la CNTE a su comprensión. Pero mientras aclaran paradas los gobiernos, federal y el estatal, la actitud rijosa de la CNTE está provocando un grave estreñimiento nacional, reflejado en, al menos, docenas de trenes varados, con miles de contenedores cuyo contenido es de millones de toneladas en mercancías. Mientras, el gobernador Aureoles pide audiencia al presidente, el presidente le echa en cara haberse ido de gira de trabajo a Europa sin atender el pago a maestros, el Secretario de Comunicaciones, Jiménez Espriú escurre el bulto y echa la carga de las vías bloquedas a Aureoles, los inversionistas del exterior comienzan a pensar más en Brasil que en México. Sin embargo, no olvidemos que la CNTE tiene una cuarentena de diputados en el Congreso federal afiliados a Morena, eso cuenta.