Redacción.- El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó ayer su solidaridad con México tras la explosión de una toma clandestina en un oleoducto y ofreció al país el apoyo de la organización.

“El sistema de las Naciones Unidas en México está dispuesto a ofrecer asistencia a las autoridades nacionales”, dijo Guterres a través de su vocero, Stéphane Dujarric.

El diplomático portugués aseguró que recibió con “tristeza” la noticia del siniestro en el céntrico estado de Hidalgo y trasladó sus condolencias a las familias de los fallecidos en este “trágico acontecimiento”.

El incidente ocurrió el viernes pasado cuando pobladores del municipio de Tlahuelilpan, en Hidalgo, reventaron un ducto de hidrocarburo para extraer gasolina.

La tragedia, una de las mayores de las últimas décadas en México, se produjo en medio de una crisis de desabastecimiento de combustible que afecta a unos diez estados de ese país, con estaciones de servicio cerradas, compras de pánico y el sabotaje de oleoductos.