¡Éramos muchos y parió la abuela! dice conocido refrán, aplicable para la profusión de partidos políticos que ya existen y la posible creación de otros más en el ámbito veracruzano. Forma parte de los gajes de la democracia cuya existencia no se explica sin partidos político. En realidad, la proliferación de esas organizaciones tiene razón de ser, solo que en nuestro entorno muchas viven de manera parasitaria y a quienes las promueven solo les inspira el aprovechamiento personal y de grupo porque si nos atenemos a sus antecedentes biográficos no representan posición ideológica alguna. Corresponde al INE hacer una estricta supervisión de los procedimientos para el registro de nuevos partidos, ojalá así se haga por el bien de la entidad.