Rafael Morales Landa, más conocido como “Moraliux” en el medio mágico de los caricaturistas y por quienes disfrutamos de sus geniales creaciones, ha emprendido el viaje final, ese mismo que inexorablemente debe emprender todo ser que aliente vida. Rafael deja tras sí la constelación de las creaciones de su genio, señales de que, si bien ha cerrado su círculo en esta dimensión, la memoria lo mantiene aquí con sus vívidas creaciones, reflejando con imaginación sin par, la realidad, su realidad. Son, a la vez, bálsamo reconfortante para familiares, amigos y seres queridos, porque mientras haya constancia de su existencia física, ésta permanece viva en la mente de todos ellos. QEPD