Rocío Nahle, la Ana Miriam del gabinete de AMLO; no sabe ni quien es Newton

Viernes contemporáneo
Por Armando Ortíz

Rocío Nahle, la zacatecana que se convirtió en senadora por Veracruz entró al gobierno de Andrés Manuel López Obrador con el propósito de hacerse más rica; ya lo es, pero como el hades, quiere más. Como diputada hizo muchos “amigos” influyentes y con dinero, que están esperando que pase el problema de los huachicoleros para empezar a “labrar” la tierra veracruzana. Está más ocupada en sus intereses financieros, que por ello se olvida de hacer la tarea. Ya AMLO exhibió su ineficacia cuando le pidió información sobre las importaciones de petróleo del extranjero y la secretaria de Energía le dijo a los reporteros y al mismo presidente que no llevaba los datos a la mano. En su última participación en las conferencias de prensa presidenciales de las mañanas, un reportero le lanzó una bola ensalivada escondida en una pregunta técnica basada en Newton: “Estoy checando que la ciudad de Tula, que es donde está la llave del ducto, tiene una altitud de dos mil 20 metros sobre el nivel medio, sobre el nivel del mar, y Tlahuelilpan tiene dos mil 43, entonces estamos hablando que está un poco más arriba, ¿cómo se habría dado entonces, el efecto gravitatorio? La Nahle intentó contestar, pero no pudo disimular su cara de ¡what! Al momento de dar su respuesta AMLO se le quedó mirando de la misma manera como los reporteros miraron a Ana Miriam Ferráez al momento de proponer su toque de queda. Rocío Nahle no es inteligente, no es su culpa, ella se hizo en la grilla y la pusieron en un puesto que le queda infinitamente grande.

Éric Cisneros, el pez por la boca muere; “se les está depositando lo que ellos están firmando”

Fue Éric Cisneros Burgos el que abrió la boca y dijo: “Fue de mutuo acuerdo. Fue iniciativa de los alcaldes y se firma por el monto acordado”. Y tratando de librarse de los señalamientos de los alcaldes perredistas agregó: “Propusieron que hiciéramos un convenio en donde les hagamos un pago único y ellos se desisten de la controversia y con ese acuerdo de buena fe, se les está depositando lo que ellos están firmando”. “Se les está depositando lo que ellos están firmando”. Como es posible que ahora los lacayos del Congreso estatal salgan a defender al secretario de Gobierno afirmando que “no existe ningún acuerdo entre el secretario de Gobierno y ayuntamientos en donde firme una cantidad superior a la que le estén entregando”. Nadie está diciendo que el secretario de Gobierno se vaya a quedar con el dinero que corresponde a los ayuntamientos. Es válido que los ayuntamientos puedan convenir con el Ejecutivo en recibir una cantidad menor de la que exigen, siempre que los ayuntamientos lo hayan consultado con sus gobernados, con su cabildo. Pero los ciudadanos, como sucedió en Chinameca, son los últimos en enterarse de los acuerdos en lo oscurito de quienes los gobiernan. ¡Ah, pero cuidado y se enteren, porque a los ciudadanos no se les engaña con “espejitos” y cuentas de vidrio! Aquí lo que se acusa es la manera gansteril como actúa el secretario de Gobierno, amagando a los alcaldes que no aceptan ese convenio de “buena fe”, orillándolos al olvido y al desdén del gobierno estatal.

Cuitláhuac García dice que encontró 250 aviadores en el IVEA; Zenyazen Escobar ya pavimentó en Delegaciones varias pistas de aterrizaje

250 aviadores son muchos, pero es tan intangible como decir 500 o decir 1000, lo bueno sería que se dieran a conocer los nombres de esos operadores políticos del PAN de los que habla el gobernador Cuitláhuac García. No sería sorpresa que sí hubiera esos 250 o quizá más. El Instituto Veracruzano de Educación para Adultos ha tenido en los últimos años muy malos administradores. Este instituto cuanta con participaciones presupuestales del estado y de la federación, lo que para algunos políticos ha sido un suculento botín. Uno de los directores más corruptos que pasara por el IVEA fue Álvaro Cándido Capetillo, quien estuvo a punto de caer en la cárcel. El que si cayó en la cárcel fue su administrador, Osvaldo Pérez Pérez, quien presumía ser suegro de Fidel herrera. Estos dos sujetos utilizaron los recursos del IVEA como patrimonio propio e hicieron con el presupuesto lo que les vino en gana, olvidando la loable labor que realiza esta institución. Del IVEA hicieron una cueva de ladrones. No extrañaría que los próximos administradores descubrieran el potencial político que tiene este programa y lo aprovecharan de la misma manera. No se trata sólo de denunciar que encontraron 250 aviadores, sino de evitar que el IVEA siga siendo una pista de aterrizaje. Pero con Zenyazen Escobar al frente de la SEV, eso va a ser muy difícil. El mismo Secretario de Educación ya pavimento de Delegaciones varias pistas de aterrizaje.

aortiz52@hotmail.com

 

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