El gobierno mexicano invitará a empresas que no hayan estado involucradas en actos de corrupción para construir la refinería en Dos Bocas, municipio de Paraíso, Tabasco, aseguró este martes la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Al inaugurar la Energy México -al que acuden analistas y directivos de empresas del sector hidrocarburos y eléctrico-, la funcionaria explicó que el proceso para la construcción de la refinería será con base en una invitación restringida a empresas “serias”, es decir, se evitarán a aquellas firmas que tengan antecedentes de actos de corrupción.

La refinería de Dos Bocas tendrá recursos públicos en este año por 50 mil millones de pesos y se prevé que su construcción requiera inversiones cercanas a 8 mil millones de dólares. Ubicada en Tabasco, será la séptima refinería con la que contará el país con la finalidad de no depender de la importación de gasolinas.

Nahle criticó que las anteriores administraciones hayan invertido más de 8 mil millones de dólares en la reconfiguración de tres refinerías y estas hayan sido abandonadas.

Ante directivos de empresas y analistas del sector, la titular de la Secretaría de Energía reiteró que el gobierno mexicano respetará los 107 contratos otorgados a empresas petroleras y que no hará ningún cambio a las legislaciones del sector de los hidrocarburos, al menos no en los primeros tres años del actual gobierno.

Aseguró que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador mantendrá la coordinación del sector energético en México a pesar de la apertura promovida en la reforma energética aprobada durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, destacó que las inversiones privadas serán bienvenidas en la medida en que contribuyan a dar rentabilidad al sector de los hidrocarburos.

La Expo Energy fue creada después de la reforma energética aprobada en el sexenio pasado y fue impulsada con el objetivo de congregar, precisamente, al acercamiento de inversionistas. La semana pasada se especuló sobre la ausencia de Nahle a la inauguración, debido al cambio en la política energética.

La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO