O   P   I   N   I   O   N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

        La posición y situación en que está dentro del contexto de la política nacional el Partido Revolucionario Institucional, es la que se ganó a pulso, por todas las acciones de corrupción que llevaron a cabo la mayoría de sus integrantes desde su fundación, hasta el último día de gobierno del baboso Enrique Peña Nieto.

    Corrupción que durante el último sexenio, llegó por parte tanto del Presidente de la República y los gobernadores pertenecientes a este desprestigiado partido político a niveles nunca antes conocidos en este saqueado país, siendo los ganadores en corrupción, en el caso de que esta penosa situación fuera tema de concurso, los ejecutivos estatales priistas, entre los que destaca con una gran ventaja el obeso Javier Duarte de Ochoa y su banda de legisladores federales y locales, que como es del conocimiento nacional fue fundada por su “Papá político” el más obscuro de los gobernadores que ha tenido Veracruz, el nefasto Fidel Herrera Beltrán.

    Por lo que, la posición del tricolor en estas tierras a nadie debe extrañar, pues no podía ser de otra forma al haber llevado a la población veracruzana de todos los ámbitos y estratos sociales a la situación de pobreza, desempleo e inseguridad, en que estamos viviendo.

    Es por lo anterior además de otras situaciones más, que la dirigencia que están por elegir los fieles integrantes del priismo veracruzano, que aún forman parte de sus filas, que la deben elegir con mucho cuidado. Cuidado que debe ser eligiendo a aquellos militantes, hombres o mujeres, que han demostrado entrega al partido, trabajo político tanto en las bases como en la administración pública, cuando han tenido la oportunidad de hacerlo en representación de sus siglas, pero sobre todo honestidad, honradez, pues la falta de ésta, ha sido la principal causa de su debacle.

    Además de liderazgo, característica esencial en cualquier persona que en estos momentos deba estar al frente de una institución política, que se encuentra en la posición del Revolucionario Institucional en esta entidad.

    Aunque independientemente de la posición que tiene el priismo veracruzano en la entidad, que no es muy halagadora, hay varios aspirantes a la presidencia estatal. Pero de estos o cuantas cuantos pueden ser, que reúnan las características para sacarlo adelante, acción que es muy difícil, más no imposible.

    Sin formar parte de ningún partido político, simplemente como comunicador, creo que llegó el momento de aprovecha a las mujeres priistas, entre las cuales, considero hay dos que por sus trayectorias en el ambiente político estatal y nacional, han demostrado eficiencia y honradez, me refiero a la maestra Zayda Lladó de Bacre y a la dirigente sindical Erika Ayala, quienes han ocupado posiciones tanto locales como federales, también dentro del Comité Estatal de su partido y en la vida académica veracruzana. Usted qué OPINA estimado lector. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 14-enero-19)