El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una desaceleración más rápida de lo esperado, debido a que éste no se vio impactado por el incremento del salario mínimo, la reducción de impuestos en algunos municipios de la frontera norte del país y el desabasto de combustibles.

Una de las primeras sorpresas económicas de 2019 fue la inflación de la primera quincena de enero, la cual registró una desaceleración más rápida de lo esperado.

De acuerdo con datos del INEGI, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.11 por ciento respecto a la quincena previa, mientras que el consenso de analistas consultados en la última encuesta de Citibanamex esperaba poco más del doble.

El ‘respiro inflacionario’ también se observó en la medición anual, al reportar una variación de 4.52 por ciento, por lo que la cifra divulgada por el INEGI se encontró por debajo de lo esperado por el sondeo de analistas consultados por Bloomberg, que anticipaban una variación de 4.67 por ciento.

Dicha variación representó su mejor inicio de año en los últimos tres años, de acuerdo con información del instituto publicada este jueves.

Delia Paredes, directora de análisis económico de Grupo Financiero Banorte,señaló que la incertidumbre que generó el incremento del salario mínimo, la reducción de impuestos en algunos municipios de la frontera norte del país (principalmente el IVA) y el desabasto de combustibles derivado de la lucha contra el huachicoleo no causaron los estragos que se esperaban en los precios.

Durante la primera quincena de enero, los energéticos que más suelen ‘pegarle’ a la inflación reflejaron una disminución de precios, como fue el caso de la gasolina Magna y Premium, que presentaron una reducción de 1.44 y 1.54 por ciento, respectivamente.

Janneth Quiroz Zamora, subdirectora de análisis económico de Grupo Financiero Monex, comentó que las cifras de inflación no pueden separarse de un contexto en el que desde el primer día de 2019 comenzó a operar el programa de incentivos federales para la Zona Libre de la Frontera Norte. “Esta medida contempla, entre otros apoyos, la reducción del IVA del 16 a 8 por ciento en 43 municipios fronterizos”, dijo.

El apoyo federal se percibió de manera inmediata en las inflaciones regionales, ya que ciudades como Tijuana, Mexicali, Matamoros y Ciudad Juárez encabezaron la lista de entidades que reportaron la mayor reducción de sus precios.

Otro punto a favor de los bolsillos de los mexicanos fue el final de la temporada vacacional decembrina, ya que diversos servicios relacionados con el turismo mostraron importantes disminuciones en sus precios, como el transporte aéreo, servicios turísticos y hoteles.

Otros productos de alta incidencia en el INPC en los que se observó una disminución de precios fueron el transporte aéreo (-30.56 por ciento), el tomate verde (-21.58 por ciento), el gas doméstico LP (-2.03 por ciento), los servicios turísticos en paquete (-9.64 por ciento) y los hoteles (-4.92 por ciento), la mayoría de ellos se debieron por el cierre de la temporada vacacional de diciembre.

En contraparte, los productos que más incidieron en el aumento de precios fueron el chile serrano con un incremento de 46.56 por ciento, la cebolla con una expansión de 15.33 por ciento y el jitomate con 3.06 por ciento.

La ciudad que inauguró el año con la mayor variación de precios al alza fue Acapulco, con una expansión de 1.64 por ciento, mientras que los ‘tijuanenses’ percibieron la mayor reducción de ellos, al registrar una disminución quincenal de 1.39 por ciento.

En el agregado, el componente subyacente del índice -el cual contempla sólo el desempeño de los bienes y servicios de consumo, eliminando la volatilidad de los precios de agropecuarios y las tarifas predeterminadas como las de energéticos y transporte-, llegó a 3.64 por ciento a tasa anual, lo que representó una disminución en comparación de 3.73 por ciento registrado durante la segunda quincena de diciembre.

Por otra parte, el componente no subyacente -que comprende los precios de bienes y servicios que son influenciados por factores externos como el clima o los mercados internacionales-, tuvo una variación a tasa anual de 7.31 por ciento, con lo que hiló su tercera quincena a la baja.

En su variación mensual, la inflación aumentó 0.11 por ciento, mientras que el componente subyacente aumentó 0.08 por ciento y el no subyacente subió 0.19 por ciento

 Con información de ElFinanciero