Dice el presidente López Obrador “vamos a resistir todas las presiones que sean” para lo cual pide a la población actuar “con prudencia y serenidad”, “van a haber colas, resistan”, y asegura: “hay gasolina suficiente”, aunque sobre esto último los automovilistas no ven claro, menos gasolina a su alrededor. En realidad, el presidente López Obrador está sometiendo a la población a duro castigo y ocasionando pérdidas económicas incalculables, al grado de no saberse si el ahorro de lo supuestamente no robado es mayor o menor a las pérdidas ocasionadas por la fallida estrategia anti huachicol. El gobernador de Guanajuato, uno de los más activos para coadyuvar en la solución a este grave desabasto de combustible, está proyectando la compra de gasolina en los EEUU y por el mismo camino anda el de Jalisco, pues si esto se prolonga más de lo esperado repercutirá en desabasto alimentario, lo cual para nada es deseable.