Para nadie en Veracruz ha sido un secreto el intenso trasiego en diversas poblaciones de la entidad del robo y venta de gasolina sustraída de los ductos que atraviesan este estado; siempre se comentó que esa práctica solo podía ser posible con la complicidad de autoridades administrativas y políticas del esquema gubernamental mexicano, por tales antecedentes no sorprende la noticia de los cuatro municipios veracruzanos que se enlistan a nivel nacional donde abundan tomas clandestinas, destacan Tierra Blanca, Omealca, Juan Rodríguez Clara e Ixtazoquitlán, pero obviamente existen muchas más. Ya se está procediendo a sanear el entorno de ese robo en despoblado, ahora debiera preguntarse a alcaldes, gasolineros y comandantes de policías municipales sobre quién o quiénes en sus respectivas áreas retozaron en ese productivo negocio, porque sin duda están bien enterados.