Veracruz- 2019-01-2408:11:07- JosefinaLugo

 

“Me dijo que no hiciera iris, porque en ese momento me mataba, yo sentía ya la navaja dentro de mi cuerpo”, relató una menor de edad, quien hace pocas horas vivió la experiencia más traumática que puede experimentar una jovencita, fue agredida sexualmente por un joven de 17 años, aparentemente, en ese momento, buena persona, y amigo de un amigo en común.

 

 

Lamentablemente ella se suma a la lista de niñas y mujeres abusadas sexualmente que día con día se incrementan en el estado de Veracruz, y que las autoridades parecen no ver.

 

 

Su pesadilla inició alrededor de las 11 de la noche del martes, cuando acompañada de uno de sus amigos, acudió a visitar a otra amiga, sin embargo su amigo llegó acompañado por quien minutos más tarde se convertiría en su agresor, tal y como consta en la carpeta de investigación UIPJ/DXVII/FE6/214/2019 con fecha 23 de enero del año en curso, en la Fiscalía Sexta Especializada en Investigación de Delitos de Violencia contra la Familia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas.

 

 

“Yo estaba platicando con mi amigo, cuando él llegó, íbamos caminando, iba yo a ver a una amiga, pero como ya era tarde me acompañaron, la casa de mi amiga está en Cuauhtémoc y Echeven, íbamos caminando sobre Cuauhtémoc, pero vi que pasó mi camión y como ya era tarde yo les dije que ya me tenía que ir”, recordó.

 

 

Sin embargo, los chicos propusieron ir a comprar algo de comer a la tienda de conveniencia, muy cerca de donde los tres se encontraban.

 

 

“Me dijeron que iban a ir al Yepas a comprar una sopa y que los acompañara porque ellos ya me habían

 

acompañado hasta donde yo quise, que ahora les tocaba a ellos”, agregó.

 

 

Aunque notó una discusión entre los jóvenes, no le dio importancia.

 

 

“Mi amigo iba discutiendo con su amigo, y se fue, no supe ni por qué. El otro me dijo que no le hiciera caso, que fuéramos a comprar la sopa, me engañó, ya casi llegando al Yepas, que está ahí en Velázquez de la Cadena, ya fue cuando me agarró por el cuello, y me puso una navaja en la costilla, fue cuando me dijo que no hiciera iris porque me iba a matar, que caminara y que no gritara”, revivió entre sollozos.

 

 

Bajo un puente

 

 

Por la hora, la calle estaba vacía, sin gente, aunque sí pasaban carros, nadie imaginaba el terror que la chica estaba viviendo, pues aparentemente parecían una pareja de novios, ya que el agresor la abrazó por el cuello y con la otra mano le empujaba la navaja en las costillas.

 

 

Así se la llevó de ahí, obligándola a caminar “como por un laberinto”, hasta la calle 13 de Septiembre, cerca de la Laguna Perené, debajo de un puente que está por ahí.

 

 

“Después de que pasó eso (la violación), inmediatamente escapé y pedí ayuda, toqué casas, ya fue cuando salieron los vecinos, no me quisieron dejar pasar porque me venía siguiendo, pero le hablaron a la patrulla que llegó media hora después, y también llamaron a la Cruz Roja”, comentó.

 

El dolor físico es inmenso, sobre todo en su intimidad, pero el daño fue mayor en su ser, en sus emociones.

 

 

“Me duele mucho el cuello, todo, no puedo olvidar eso, me acuerdo muy bien de su cara, es joven aunque dice que tiene 17 años, yo lo veo más grande, como de 21 años”, exclamó.

 

 

Obsesionado con la chica

 

 

El miedo se ha vuelto su sombra, pues vive aterrada por la obsesión de aquel individuo quien se marcó la piel con su nombre.

 

 

“Yo no sabía que estaba como obsesionado conmigo, porque incluso se corto mi nombre delante de mí, con el cutter, y quería que yo me cortara igual su nombre en la piel, me ahorcó muy fuerte cuando me preguntó que por qué nunca le hice caso, yo no podía respirar…”, denunció.

 

 

Acompañada de su madre la menor se enfrenta a todo el proceso legal, el que incluye una serie de estudios y análisis ginecológicos, declaraciones y revivir el momento nuevamente para aportar datos que logren llevar a la aprehensión del presunto culpable.

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO