Por si acaso…
Carlos JesúsRodríguez Rodríguez

*Eric pide dimisión al Cristo Negro
*Urge a Cuitláhuac tener 3 asesores

UN PRINCIPIO médico recomienda que no se debe abusar de los antibióticos o, en el peor de los casos, no hacer uso incorrecto de estos ya que las “bacterias” pueden crear resistencia por esa condición que tienen de mutar o transformarse, y esto en política, también, se aplica invariablemente. En ese sentido, no se debe caer en “declaracionitis” excesivas y carentes de sustento, porque el mensaje a quien va dirigido pierde eficacia y termina convirtiéndose en “choteo”, y eso acaso está ocurriendo con el asunto del “Fiscal Carnal” de Miguel Ángel Yunes Linares, el oaxaqueño Jorge Winckler Ortiz que a fuerza de amenazas por parte del Secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos y su chocante: “me canso ganso que se va”, copiado al Presidente Andrés Manuel López Obrador -a falta de ideas propias-, simple y llanamente provocó que el hijo del notario público 35 de Salina Cruz, Oaxaca, Jorge Winckler Yessin se “amachara” y retara al nuevo Gobierno desprovisto de asesores jurídicos que le indiquen cuales son los mecanismos a seguir para, de una vez por todas, lograr la dimisión del necio abogado que parece fortalecerse en cada ocurrente frase del cuenqueño avecindado toda su vida en Baja California, quien se ha mostrado como un personaje camorrero, sin oficio político y huérfano del arte de negociar o gobernar, por más que quieran endilgarle una súper experiencia como operador político, lo que a decir verdad no ha mostrado en un mes que lleva como segundo de abordo en la administración Estatal, por el contrario, han sido tantos los yerros en ese afán de lucimiento o hacerse notorio –rumbo a la prolongada sucesión de 2024-, que sus declaraciones ya rayan en lo peregrino, de tal suerte que las predicciones y “buenos deseos” no han dado resultados, en contraste, lo han puesto en evidencia como desconocedor del derecho y en el tapete de la mofa.

HAY QUE recordarle, entonces, que los “antibióticos” son medicamentos que combaten las “infecciones bacterianas” de un cuerpo (entendido este como el Estado), y que usados correctamente pueden desterrar la “enfermedad” y salvar vidas; en caso contrario se engendra un creciente problema de resistencia, y esto ocurre cuando las bacterias mutan (se transforman) y se tornan capaces de resistir los embates de las declaraciones ocurrentes y sin soporte jurídico. También, cuando se abusa de esos fármacos las bacterias pueden causar infecciones difíciles de curar, esto es, pueden contaminar partes sanas del cuerpo provocando alteración y males generalizados. Así por ejemplo, si algunos yunistas habían decidido no provocar desorden y retirarse serenamente, terminarán haciéndolo alentados por Winckler Ortiz y su resistencia a las dosis que le sigue propinando Cisneros Burgos con su cantaleta de que “para Abril o para Mayo renunciará el Fiscal” sin mayor éxito, cuando el funcionario que se supone es el responsable de la política interna, debería recurrir mejor a la Constitución y las leyes que de ella emanan para encontrar ahí la cura a lo que se le está convirtiendo en un cáncer para el Gobierno de Cuitláhuac García Jiménez. Y es que el Gobernante –que quiere mostrar austeridad a ultranza tipo AMLO, debería aprender de los grandes inversionistas poseedores de fortunas incalculables que tienen claro que para cuidar una fortuna personal se debe contratar a expertos en asesoramiento financiero que sepan cuándo, cuánto y en qué hay que invertir, mientras que para un patrimonio bajo estos se encuentran en la banca gratuitamente. Si se sube a, por ejemplo, seis millones de euros, habrá que acudir a una empresa independiente de asesoramiento de inversiones, pero si hablamos de las fortunas que recoge la revista Forbes (como debe ser Veracruz), el o los asesores estarán a sueldo del millonario y, además, con dedicación exclusiva, por lo que se quiera o no aceptar, García Jiménez requiere de un equipo de asesores personales en tres rubros: seguridad, finanzas y cuestiones de carácter social, aunque cuente en su gabinete con “sesudos” funcionarios al frente de la Secretaría de Finanzas, en Seguridad Publica y en la Secretaría de Gobierno, ya que de lo contrario seguirán los yerros tomando en cuenta que sus colaboradores tiene, cada uno de ellos, sus propios intereses.

EL ASUNTO Jorge Winckler no es tan complicado por más que haya sido electo por 9 años, sobre todo si no responde a las expectativas de los Gobernados que exigen justicia pronta y expedita, algo que el Fiscal no puede brindarles entretenido como está en que no lo tiren del caballo –como a Tomás Carrillo en su reciente cabalgata-, y lo demuestra el hecho de que 125 ayuntamientos del Estado le exigen que deje la fiscalía ante los graves problemas de impunidad que afectan a muchas víctimas de delitos, como es el caso de las madres que buscan a sus hijos y ante la ausencia de respuestas toman fiscalías como ocurrió recientemente en Coatzacoalcos y Minatitlán para hacerse notar. Todas ellas ante la falta de atención a sus demandas piden a una sola voz la destitución del Fiscal General, pues consideran que no hace su trabajo. Se trata de integrantes del colectivo “Madres en Búsqueda” que están desesperadas, pero lo mismo ocurren el Solecito y otras organizaciones. Ya en el Congreso del Estado existe la firma de 125 Presidentes Municipales con sus respectivas comunas que, también, quieren su destitución, suficientes para llevar adelante el juicio político o, en caso de que la bacteria oponga resistencia, aplicarle un antibiótico más fuerte que termine por vencer a la enfermedad, pero que el doctor Cisneros Burgos ya deje de meter la manos porque solo está complicando la salida al hacer resistente al microbio que provoca la infección.

POR ELLO, ojalá que al flamante Secretario de Gobierno no se le ocurra, ahora, pedirle al Cristo Negro de Otatitlán –la tierra donde lo registraron-, el “milagrito” de que, ¡ahora sí! que renuncie Jorge Winckler a la Fiscalía General del Estado, luego del estrepitoso fracaso que tuvo su demanda a Santa Claus, el Niño Dios y Los Reyes Magos que, simple y llanamente, no le concedieron seriedad, ya que olvidó lo que muy claro dejó establecido Jesús de Nazaret cuando los Herodianos le preguntaron con malicia tratando de comprometerlo: “Maestro, ¿está permitido pagar impuestos al César o no?, a lo que el Nazareno pensó en voz baja: “Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa?”, y acto seguido respondió: “Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto”, y ellos le presentaron un denario, y el Salvador les preguntó: “¿De quién es esta figura y esta inscripción?”, y le contestaron: “Del César”, a lo que Jesús les dijo: “Entonces, den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”, pero Patrocinio se pasó de “chistoso al solicitarlo a los Reyes Magos, aquellos personajes que tras el nacimiento del Mesías acudieron desde Oriente para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra, cuando el nacido en la cuenca y criado y desarrollado en Baja California debió apelar a las leyes terrenales, algo que por lo visto no conoce, y que debería revisar a propósito del 101 aniversario de la promulgación de la Constitución el próximo 5 de Febrero. A ver qué pasa. OPINA carjesus30@nullhotmail.com