La actitud crítica de Ricardo Ahued en el caso de las estancias infantiles seguramente le ganará corrosivos señalamientos desde la bancada morenista, acaso le recuerden que no está afiliado a Morena, según Manuel Huerta, o bien se le califique de Fifí, de conservador, de burgués, o quizás se le reproche que habla así porque es uno de los afectados por la desaparición de las estancias infantiles. A Ricardo Ahued se le reconoce por su conducta vertical, pero olvida, y ya lo estará comprobando, que el dogmatismo y el sectarismo son señales muy propias del infantilismo de “izquierda”, más aún que la actitud crítica no es fruto de ese huerto.