Por si acaso
Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez

*Nos acercamos a lo primitivo, fustiga
*Mexicanos no están aptos para el éxito

DICE ARISTÓTELES que el bienestar duradero se logra con trabajo y esfuerzo, más no con una supuesta lucha de acabar con los ricos o con recibir bienes sin esfuerzo, ya que esto último se traduce en un bienestar temporal, y advierte: “así como vamos, nos acercamos más a lo primitivo y nos alejamos de lo más civilizado y racional”. Por supuesto, no lo dice uno de los padres de la filosofía griega –el otro es Platón, seguidor de Sócrates y maestro de Aristóteles-, sino el ex titular del Servicio de Administración Tributaria de apellido Núñez Sánchez, un oaxaqueño nacido en Agosto de 1969 en Huajuapan de León, Oaxaca, pero con raíces veracruzanas –por parte de su madre-, experto en finanzas públicas, y quien pudo ser el Secretario de Finanzas y Planeación si José Francisco Yunes Zorrilla hubiese ganado la Gubernatura. El ex funcionario no es cualquier pelagatos, se trata de uno de los funcionarios más respetados y eficientes en el sexenio anterior, pues durante su participación en la administración peñista -entre 2012 y 2016 al frente del SAT- aumentó la recaudación, combatió la evasión y aumentó la base tributaria. Proveniente de la cultura del esfuerzo, sostiene que “la mayoría de los mexicanos tiene apostado su progreso a un pensamiento mágico o la suerte, mientras que los que buscan un éxito basado en la construcción, producción o generación de ideas son los menos”, esto debido al paternalismo o proteccionismo (con tintes electoreros) del Presidente Andrés Manuel López Obrador que está regalando el dinero que no es suyo a manos llenas, asegurando el futuro del Movimiento de Regeneración Nacional en elecciones venideras, incluidas las intermedias y hasta la Presidencia en el 2024 (por si decide reelegirse).

ASI, EL filósofo oaxaqueño es contundente cuando reflexiona que, “echarle la culpa al señor Andrés Manuel López obrador de lo que actualmente sucede es injusto y limitado. Debo reconocer que Andrés es consecuencia no causa”, aunque advierte que “el futuro no es prometedor; apenas estamos en el comienzo de una nueva forma de gobernar, a la que una mayoría social informada o no, ha dado su confianza y debemos respetarla”. Aclara que no votó por AMLO, “pero debo reconocer que he sido parte de una sociedad que no ha hecho lo suficiente para tener un mejor futuro y un mejor gobierno (y). Eso me hace corresponsable”. Integrante del despacho Bettinger Asesores, una firma especializada en asesoría fiscal, financiera y económica mundialmente conocida, no duda en dejar plasmada una reflexión antes de retirarse de las redes sociales por decisión propia, al considerar que son tóxicas: “en el modelo democrático que nos rige, el voto del ignorante, del flojo o del subvencionado vale lo mismo que del empresario o intelectual más exitoso del País. Por tanto, si la sociedad es ignorante, ganará la ignorancia, si la sociedad es apática, ganará el impulsivo”, y añade: “las redes sociales contaminan, son tóxicas. El tiempo es corto y el reto es grande. No cabe en mí la envidia, el rencor y menos el odio. Si a alguien ofendí, reciba la disculpa. A muchos mexicanos les deseo una reflexión sobre el verdadero éxito y luego el éxito”, aunque no se va sin antes fustigar: -muchos mexicanos no están preparados para el éxito, pues se conducen por la inercia y el conformismo, además de que apuestan por el bienestar temporal gracias a los apoyos gubernamentales-, y precisa que “son muy pocos los mexicanos que basan su éxito en desarrollar la capacidad individual y liderar un grupo; en construir y producir, en descubrir e inventar, en crecer y utilizar el conocimiento; en hacer la diferencia, quitándose las ataduras del miedo o de los riesgos”, y acto seguido, al igual que el poeta Manuel Acuña en aquella velada literaria que celebró la Sociedad “El Porvenir” la noche del 3 de Mayo de 1873, tras leer la poesía “Nada sobre nada”, que entre otras cosas hace un análisis de lo estéril de muchos pensamientos y, por lo tanto expresó: “ya que en mi numen agotado no hallo el asunto y el plan a que yo aspiro, rompo mi humilde cítara, me callo,

y con perdón de ustedes me retiro”, y así lo hizo, se dio de baja en redes sociales, lo que nos recordó, también, la inolvidable melodía de Nydia Caro, “Hoy canto por cantar”, cuando en una de sus estrofas señala decepcionada: “me da pereza, abrir la boca, para decir lo mismo que dijeron tantos; que tontería, cantarle al mundo, pidiendo amor y que haya paz en todas partes, si nadie escucha, lo que decimos, lo que pedimos verso a verso los cantantes”.

ARISTOTELES NÚÑEZ es, sin duda, un hombre ejemplar, reflexivo, analítico, conocedor del acontecer, sobre todo en materia fiscal y financiera, y acaso su experiencia debería ser aprovechada e, incluso, el pasado 30 de Enero escribió en twitter al Presidente López Obrador en relación a la crítica que el mandatario hizo a la corporación Fitch Rating por bajar la calificación de Pemex, llamándola hipócrita pues a su juicio avaló el saqueo, poco profesional y todo lo que el presidente dice contra los que no son serviles a él, y en en consecuencia le recordó que: 1.-Las empresas calificadoras no tienen dentro de sus tareas o actividades detener el saqueo de un gobierno. 2.-Ellas miden la fortaleza y certidumbre financiera de un país o una entidad que emite bonos de deuda. 3.-Las calificadoras tienen una metodología estandarizada para medir perfiles de riesgo de las empresas o gobiernos que piden prestado (para ello emiten bonos). Esa metodología la conoce Pemex y también la conocen los inversionistas y es un principio básico de transparencia. 4.-La calificadora mide la fortaleza financiera de Pemex para hacer frente a sus obligaciones de pagar deuda contraída, ya que no tiene como tarea detener o sancionar saqueos de gobiernos o empresas, su función es calificar riesgos. 5.-Las calificadoras no pueden considerar solo la variable del combate al huachicol, Pemex tiene un problema mayor. Miden la perspectiva financiera de Pemex y valoran si encontrarán presiones financieras para enfrentar sus obligaciones. 6.-El mayor problema de Pemex es la disminución de la extracción de petróleo, esta sigue cayendo. Si existiera un plan de inversión transparente, serio y creíble en Pemex para incrementar la extracción de petróleo, la calificación podría mejorar. 7.-La disminución de la calificación en Pemex es consecuencia de la caída en sus ingresos por la disminución en la extracción de petróleo y falta de rumbo en su dirección, pues a mayor riesgo crediticio mayor tasa de interés, a menor riesgo menor tasa.

TAMBIEN LE dijo que: 8.-La disminución de la calificación de Pemex implica un costo financiero adicional anualizado entre 20 y 30 mil millones de pesos. Es decir, Pemex deberá pagar más intereses por la deuda que tiene. 9.-Usted comenta que no llegó la inversión extranjera a Pemex y al mismo tiempo crítica la reforma energética. Eso es una contradicción que confunde a los inversionistas. Sin reforma energética no habría inversión extranjera y ésta llega al sector no a Pemex. 10.-Si usted cancela la reforma energética, anticipo, la calificación crediticia de Pemex y del país caerá. Usted podría posponer un programa de gobierno por 50 mil millones de pesos y canalizarlos a Pemex para inversión en exploración y extracción. Eso mejoraría la calificación y, 11.-Usted debe entender que los recursos del gobierno (contribuciones), no alcanzan para todo. No solo son buenas intenciones, se requiere racionalidad económica. Ahí reside el talento del administrador público. ¡Mucho éxito, presidente ! Al buen entendedor pocas palabras.

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carjesus30@nullhotmail.com