Por si acaso
Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez

*La violencia seguirá dice titular de SSP

*Un muerto más que importa al mundo

ES TAN lastimoso enterarnos de como jóvenes mujeres, al mismo tiempo, madres, esposas o hijas ejemplares son “levantadas” por algún comando armado -de los muchos que operan en el Estado donde “no pasa nada”-, y tras una negociación para obtener su libertad, la familia no puede reunir la cantidad exigida por el hampa y en respuesta la dama secuestrada es devuelta en pedacitos, en bolsas negras y un mensaje amenazador al marido, que crispa la piel, en el que lo culpan por no haber pagado lo exigido, pero exoneran –sin mencionarlo- a un Gobierno fallido que ha sido incapaz de brindar seguridad a los veracruzanos, y todavía tienen el cinismo de burlarse y asegurar que la inseguridad va a la baja, cuando por todas partes son arrojados cadáveres, mientras que comercios son asaltados, hombres y mujeres secuestrados o extorsionados y casas habitación saqueadas y, nuevamente, con la simpleza del que ningún compromiso tiene con los ciudadanos que ni siquiera son sus paisanos, justificarse diciendo, como el actual Secretario de Seguridad, Hugo Gutiérrez Maldonado que: “la seguridad no es un tema como la economía, como ir a plantar un árbol. No, la seguridad se lleva…la seguridad todos los días puede variar, y esa gente, los respeto mucho, pero por qué no se quejaron hace ocho años, que nunca tuvo seguridad; porqué se vienen a quejar ahorita (¿?). Acuérdate que yo llego a esta secretaria…esta secretaría yo la pesco (¿?) en foco rojo, más pa´acá no se puede. Y ahorita si vienen y dicen, sabes que, es que no hay seguridad. Nunca ha habido seguridad en Veracruz (¿?). Tamos tratando de que conozcan ustedes lo que es la seguridad en Veracruz (¿?); mi compromiso, mío y del gobierno y del gobernador es que los veracruzanos conozcan verdaderamente lo que es la seguridad. Acuérdate que delitos como quiera siempre van a haber. Somos ocho millones de habitantes, siempre va a haber delitos. Lo único es que no podemos quedarnos en los primeros lugares, como yo estoy recibiendo Veracruz”. http://www.gobernantes.com/video.php?id=2267

LA DOCTA explicación nos da tranquilidad, porque nos hace ver que “nunca ha habido seguridad en Veracruz” y que “delitos como quiera siempre van a haber” pero lo más alentador en que nos va a enseñar lo que es la verdadera seguridad pero, mientras tanto, nos seguirán doliendo los crímenes que se perpetran en el Estado, porque no es uno o dos, hay días en que la cifra llega a seis o siete o, incluso, más, aunque nunca podremos estar de acuerdo con esa estrofa que escribió José de Espronceda en su “Canto a Teresa”: “Truéquese en risa mi dolor profundo…Que haya un cadáver más ¿qué importa al mundo?. En Coatzacoalcos, tierra de nadie, donde mantienen caprichosamente al inútil alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo, los crímenes están a la orden del día, pero en la lucha de poder que mantienen los grupos arropados a la sombra del Presidente Andrés Manuel López Obrador, el pueblo protesta y nadie le hace caso, e incluso hay quienes califican esas manifestaciones de repudio como de grupos “fifís”, en alusión a la frase que utiliza el titular del ejecutivo Federal para referirse a los que más tienen, acrecentando la división de un pueblo que, fragmentado, es presa fácil de la delincuencia.

VERACRUZ ES un infierno y lo demuestran los asaltos que con toda impunidad se perpetran contra joyerías, farmacias, tiendas de conveniencia, robos a cuentahabientes, de autos y un sinfín de ilícitos que las autoridades dicen que siempre han existido y que siempre existirán, por lo que, entonces, no hay que esperar gran cosa de un régimen que debería garantizar seguridad y tranquilidad a los gobernados, como mandata la Constitución que nos rige, olvidando que mantenerse en un cargo, sin estar capacitados para ello es deshonestidad y una forma de corrupción. Qué bueno que el Gobernador Cuitláhuac García Jiménez defienda a sus funcionarios y asegure que no correrá a ninguno porque lo están haciendo muy bien, qué malo que no defienda al pueblo agraviado y que, incluso, por encima de quienes lo llevaron a la gubernatura insista que no pasa nada, cuando está pasando y mucho, porque basta ver las bitácoras de los días recientes para entender que alguien no está entendiendo ni haciendo su trabajo, y que el pueblo podría cansarse como ya da muestras de ello.

Y NO se trata de “joder al vecino”, para nada. Los acontecimientos que sangran al Estado están registrados, pero preocupa lo que está sucediendo con las nuevas bandas de secuestradores que, ante la negativa de los familiares a no pagar el rescate ya sea por falta de liquidez –pues vender un bien en estos días no es cosa fácil-, te mandan el cuerpo del familiar con una cartulina amenazante para que otros se enteren y sepan que van en serio. Coatzacoalcos, Minatitlán, Las Choapas, Cosoleacaque, Acayucan, Hueyapan, la cuenca del Papaloapan, Xalapa, Córdoba, Orizaba y otros municipios, sobre todo los gobernados por el Movimiento de Regeneración Nacional están dado muestras de inoperancia o inutilidad, y eso lo sabe el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador en turno, por lo que se antoja el momento de sacudir el árbol para depurar las manzanas y solo queden aquellas que realmente sirvan. No queda mal el Gobernador si reconoce ante el pueblo que lo llevó al poder, que suele equivocarse pero, al mismo tiempo, rectificar. Gente capaz hay muchas, pero debe pedirle al Jefe de las Instituciones Federales y a los grupos de poder que lo tienen cooptado que le permitan decidir y equivocarse él, ya que muchos de los actuales funcionarios de su gabinete le fueron impuestos.

CUITLAHUAC GARCÍA Jiménez no es mala persona; no fue educado en un ambiente delincuencial o de corrupción, ya que sus padres son profesores que vienen de la cultura del esfuerzo, y el maestro Atanasio García Durán, un hombre de izquierda, le enseñó que no eran necesarias las cosas materiales para ser felices. Fue un joven sano, alejado de la bebida y los cigarrillos, y su madre Julieta Jiménez Torres es, también, catedrática y una mujer entregada a su familia. Tampoco sus hermanos, Xicoténcatl, Quetzalcóatl, Tonatiuh, Yoloxóchitl y Canek son malas personas, ya que a todos les enseñaron a no buscar en las cosas materiales la razón para ser felices. Lo grave es que a Cuitláhuac lo rodean personajes maleados que se están aprovechando de su buena fe, cuando todo lo que sucede en el Estado, por ser el titular del ejecutivo recaerá en él. Sin duda, un cordero entre lobos que buscan herirlo e, incluso, deglutirlo para satisfacer sus propios intereses y, lo peor, es que mientras tanto su nombre comienza a figurar en el escaparate de los inoperantes, y eso más temprano que tarde tiene su precio. Que alguien lo ayude de verdad. Así de simple. OPINA carjesus30@nullhotmail.com