Armando Ortiz                  

Cuitláhuac García y el oxímoron político. «Mejorar la inseguridad de los veracruzanos», le pide a AMLO

Cuando en LBP decimos que el gobernador de Veracruz no conecta bien el cerebro con el lenguaje, no estamos sólo aventurando una frase. De hecho, en videos oficiales, cuando intenta discursar se advierten las dificultades que tiene para estructurar oraciones que contengan alguna idea. Tal vez por ello, y mientras no domine bien su discurso, lo mejor será no dar conferencias de prensa. Pero hay ocasiones en las que, obligadamente, tiene que discursar, y esas ocasiones son cuando el presidente de la República visita Veracruz. En Minatitlán, enfrentado al abucheo, su discurso fue corto y tartajante. En Córdoba, más depurado el público (Patrocinio se ocupó de dejar a fuera a los manifestantes), pudo ser más extenso, pero eso obligó a los errores. En algún momento de su discurso dijo: «Hay una solicitud muy grande del pueblo veracruzano, que es mejorar la inseguridad que está cundiendo en todo el país». La solicitud, obvio, es para el presidente López Obrador. ¿Pero cómo pedir al presidente que mejore la inseguridad del pueblo veracruzano? Los apologistas de Cuitláhuac García, que cada día son más, lo disculparán y dirán que su desliz oral es peccata minuta. Pero ya son muchas “pecattas” y cada vez son menos “minutras”. «Mejorar la inseguridad» es un oxímoron literario, una contradicción retórica. Pero Cuitláhuac García no es literato, es político, por lo que lo suyo es más un desatino, un desacuerdo entre su cerebro y su lenguaje. Por cierto, si de lo que se trata es mejorar la inseguridad en Veracruz, para eso lo tenemos a él.

Éric Patrocinio “pobre tonto, ingenuo y charlatán”, quiso armar mitote en Atoyac, pero quedó en evidencia

En su afán por desacreditar el trabajo de las fiscalías regionales, el “porro de Palacio”, mejor conocido como Éric Patrocinio Cisneros Burgos, quien ostenta el cargo de secretario de Gobierno, acudió junto con unos diputados y el alcalde de Atoyac para realizar un montaje más. Éric Patrocinio, después de la gira de AMLO en Córdoba, fue a una oficina que tiene la fiscalía regional en el palacio municipal de Atoyac, según él para evidenciar el nulo trabajo que realiza la fiscalía, siendo que apareció un cuerpo en Atoyac, en la comunidad de Potrero. Patrocinio trata de abrir la oficina para demostrar que está cerrada y acusa que no hay nadie y que por ello ese crimen no se ha atendido. Patrocinio dice que por eso no hay procuración de justicia y que por ello hay impunidad. Lo que no sabe el “porro de Palacio” es que la fiscalía regional tiene su sede en Córdoba, Veracruz, y que la fiscal de la zona de Atoyac ya se había trasladado junto con servicios periciales y policía ministerial para hacer el levantamiento del cadáver que hasta el momento nadie ha identificado. Cuando el “porro de Palacio” llegó a hacer su montaje, ya la ministerial estaba haciendo su trabajo en el campo. Lo malo hubiera sido que, estando el cadáver tirado, Patrocinio hubiera encontrado a la fiscal en su oficina, sin atender el caso. Nuevamente el montaje se le cae a Patrocinio, quien ya está resultando bastante incómodo para un gobierno que va de desatino en desatino. Primero Cuitláhuac pidiendo “mejorar la inseguridad de los veracruzanos”, y luego este funcionario que no conoce los procedimientos ministeriales en Veracruz. Como dijera el filósofo José José, “pobre tonto, ingenuo y charlatán”.

En visita de AMLO a Veracruz, a Manuel Huerta le toca bailar con la más fea, recibe dos regaños seguidos

En el gobierno de Veracruz los altos mandos siempre presumen su cercanía con el presidente de la Republica. Éric Patrocinio presume conocer muy bien a AMLO y dice que AMLO lo conoce muy bien a él. Pero en el evento de Córdoba no estuvo en el estrado, estuvo sentado junto con la “perrada”, allá donde no dé lata. Lo mismo pasó con Manuel Huerta, quien recibió dos regaños por parte del presidente de la República. El primer regaño lo recibió en Acayucan, y es que Manuel Huerta se ha dormido en sus laureles y no ha terminado el Censo de Bienestar en Veracruz. Pero no sólo eso, sino que tampoco ha terminado el Censo para las becas de los jóvenes universitarios. Todo se dio porque una señora dijo que su hija se había aquedado fuera de las becas universitarias porque le habían dicho que el Censo ya se había cerrado. De inmediato AMLO dijo: “Yo le digo aquí a Manuel Huerta, que no se cierre el censo. Vamos a apoyar en todo lo que podamos”. Se comenta que después de eso Huerta anduvo buscando al presidente, acaso para excusarse, pero ya no tuvo oportunidad. Poco a poco Cuitláhuac García, Éric Patrocinio Cisneros y Manuel Huerta se están dando cuenta que las visitas de AMLO a Veracruz no van a ser días de campo. El presidente de México no viene a un día de campo, el presidente viene a trabajar, y en Veracruz, a dos meses de la nueva administración, no encuentran el botón de arranque.

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