Místicos y Terrenales
Marco Antonio Aguirre Rodríguez
  • Cuitláhuac, lejos de controlar la política en Veracruz

  • ¿Qué fue lo que enojó a AMLO en su gira?

  • Cuitláhuac no apoyó en los Censos de Bienestar

Todo prometía ser una gira muy buena.

Esa tarde fresca del 1 de febrero todo iba bien en Minatitlán.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador estaba de buen humor y algo más.

Pero ahí, después de que el Gobernador de Veracruz Cuitláhuac García Jiménez terminó su discurso y pasó a saludarlo, ya tenía la cara apretada y los ojos mostraban ese brillo de cuando algo no le gusta.

Le chiflaron al gobernador, le hicieron “buuu”, le gritaron “¡Que se baje”.

Todo eso seguramente lo puso incomodo.

Puso cara como de que Cuitláhuac está lejos de controlar la política en Veracruz.

Quizá sólo fue la cara.

Puede ser que estuviera pensando en los reclamos de corrupción en Coatzacoalcos, de los transportistas del sur por que no se les atiende, de la demanda de algún familiar de un desaparecido, de los robos cotidianos, y otros más que le hicieron antes.

Es probable que esa suma ya le habría minando el animo.

Pero seguramente lo que más le molestó fue cuando estaba hablando, describiendo las bondades de los programas sociales que está desarrollando y lo interrumpieron más gritos de reclamo.

En otros estados habían abucheado a los gobernadores, pero nada más.

Pero aquí, en Veracruz, le reclamaban a grito pelado.

Fue cuando el Presidente le dijo al público: Espérenme, escúchenme… Esto es pedagogía, esto es transmitir un conocimiento.

Ya estaba el auditorio del Tecnológico de Minatitlán completamente lleno y el ánimo más que listo para el gran evento.

Presentaron a todo el presidium y a todos les aplaudió el público.

Es más a Cuitláhuac García hasta lo ovacionaron al presentarlo, mientras que los “buu” fueron menos intensos.

Entonces, ¿en qué momento se descompuso todo?.

De hecho, Cuitláhuac García le presumió al presidente López Obrador que ya tenía 120 acciones realizadas, de manera conjunta con los funcionarios federales -es decir, con Manuel Huerta, el delegado de Bienestar para el estado- “todos los funcionarios estatales han estado en contacto con sus pares federales”, dijo, muy ufano.

Y el presidente Andrés Manuel sonrió.

Los brotes de inconformidad intensos surgieron cuando se atrevió a decir que la inseguridad en el sur va a la baja: “Imagínense que llevamos apenas dos meses y ya los datos -por ejemplo- de inseguridad van a la baja aquí precisamente en el sur, donde es una situación muy difícil”.

Ahí le chiflaron y le hicieron “buuu”, pero nada más.

Pero por alguna razón, cuando habló de Rocío Nahle, la Secretaría de Energía, el siseo creció y se convirtió en el estruéndoso “¡Que se baje!, ¡que se baje!.

Fue un grito en singular, que si lo alteró.

Y cuando eso ocurrió el presidente López Obrador miró al auditorio buscando el origen de los gritos.

En el audio del video de Presidencia de la República es notorio cuando le meten filtros para eliminar el ruido ambiental y ponderar la voz de Cuitláhuac García durante su discurso, en el minuto 16:20.

Pero en el minuto 18:20, ni así, se pudieron ocultar los sonidos alterados que salieron del público.

Al día siguiente, en Acayucan, fue cuando le pidió a Cuitláhuac García “que nos ayude para terminar el censo”.

Las 120 acciones conjuntas no fueron suficientes, porque no incluían lo que al Presidente le interesa, el Censo del Bienestar.

A Manuel Huerta le pidió “que se termine el Censo del Bienestar”.

“No es para picarles la cresta, pero ya terminaron en Chiapas, ya terminaron en Oaxaca, ya terminaron en Guerrero y falta Veracruz. Ahí se los encargo”.

Pero sí, sí fue para picar crestas.

Porque en esos tres estados, cada gobierno local apoyó para terminar el Censo.

Entonces, ¿a quién le reclamó?.

Al primero que le dijo fue a Cuitláhuac, “que nos ayude para terminar el censo”.

O sea que no ha ayudado.

El tono era calmado, pero la vista era de ¿ahora sí o todavía no?.

O como dicen en el sur del estado: ¿Ya o todavía?.

Ahí está el video.

Es más, el Gobernador puede demostrar que sí apoyó para la realización del Censo de Bienestar.

Lo pueden ver en youtube https://youtu.be/dyE6J-MOV6U  . Minuto 55.

Y en Córdoba, el Presidente López Obrador lo que hizo fue un reconocimiento al llamado Súper Delegado, porque anunció que las becas para estudiantes universitario de escasos recursos económicos eran 12 mil 181.

Y ese programa ya estaba concluido.

Por eso es que –como dijo el mismo Presidente- una trabajadora le dijo que su hija, inscrita en primer año de la universidad, ya no alcanzó a apuntarse.

Ya estaba cubierta la cuota.

Y lo que hizo en ese momento fue ampliar el programa -al menos para Veracruz-. “Por eso Yo le digo aquí a Manuel Huerta, que no se cierre el censo”.

Anunciaba, ordenaba, mientras con la cabeza señalaba a Manuel Huerta y el viento le movía el cabello blanco. Y Manuel Huerta, con la barba al sol asentía, acatando la orden, dispuesto a cumplir la disposición.

Y Andrés Manuel enfatizó: “Vamos a apoyar en todo lo que podamos”.

¿Qué va a hacer el Gobernador para apoyar el Censo?.

Existe una versión de que ya le había encargado a alguien que apoyase el Censo, pero que ese alguien no movió ni un dedo.

¿Será real?.

¿O simplemente el Gobernador no quiso hacerlo?.

Como sea, le faltó sensibilidad para hacer lo que debía hacer.

Le faltó control de la política en Veracruz.

JORGE MORENO, ABOGADO ELECTORAL EN EL SALVADOR.

Jorge Moreno Salinas, el secretario de la Legislatura de Veracruz, fue a El Salvador, como observador electoral, pero lo hizo como integrante de una organización internacional de abogados electorales, que fue la que lo invitó.

Se fue sábado y estuvo el domingo en El Salvador, país vecino, amigo de México, y regresó el lunes temprano.

Para el viaje, no pidió viáticos en el Congreso de Veracruz.

En El Salvador se integró con una delegación mexicana de diputados y senadores, entre ellos el senador Israel Zamora (PVEM) y los diputados Emmanuel Reyes Carmona (PRD), Kehila Kú Escalante (MC)  y Héctor Yunes Landa (PRI), que fueron también como observadores electorales.

INSENSIBILIDAD PARA CON LOS TRANSPORTISTAS.

Parece que el secretario de Seguridad Pública del estado, Hugo Gutiérrez Maldonado, no tiene sensilidad política hacia los transportistas.

Después de que un grupo de estos, sobre todo taxistas, se manifestaron en Coatzacoalcos, anunció que se hará un nuevo registro del transporte público en el estado, porque encontró un padrón “mocho” sobre esto.

Después de todo lo que pagaron –y pasaron- durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes para el famoso registro de transporte público, los transportistas no están muy dispuestos a repetir la experiencia y sobre todo si desde ahora se les dice que les va a costar… aunque les digan que les van a dar facilidades de pago.

De hecho ya hay transportistas que dicen que mejor le saquen el dinero a los exfuncionarios de Miguel Ángel Yunes para que hagan el nuevo censo que pretenden.

Y otros simplemente dicen que Hugo Gutiérrez quiere hacer su propia recaudación.

Por cierto, la criminalidad sigue siendo muy alta en Veracruz.