Se está evidenciando como muy frágil la estructura de gobierno de Cuitláhuac García, como lo demuestra la velocidad del rumor de este sábado sobre la renuncia del Secretario de Gobierno, Eric Cisneros. Por efectos de fuego “amigo”, o “enemigo”, corrió esa versión con motivo de que en el Congreso local no se hayan completado los votos necesarios para aprobar el juicio político contra Winckler. Sin embargo, si bien Cisneros carga con la operación política y parte de la culpa por ese desaguisado, no debe olvidarse que es responsabilidad compartida, pues en el teatro de las operaciones, el Congreso, también fallaron el presidente de la Jucopo y el presidente de la Cámara. De cualquier manera, Cuitláhuac García debe poner coto a ambiciones prematuras al interior de su equipo, porque es evidente que desde afuera los obuses le están llegando con mucha facilidad.