Guillermo Padrés, ex gobernador de Sonora, salió anoche del Reclusorio Oriente, donde permaneció preso desde 2016, cuando se entregó a las autoridades para enfrentar procesos por defraudación fiscal, lavado de dinero y delincuencia organizada. Con aspecto demacrado y barba crecida, el ex funcionario lleva puesto un localizador para ser rastreado, luego de que el juez le permitiera seguir su proceso en libertad. Abordó una camioneta y no dio declaraciones. El impartidor de justicia, quien anteriormente rechazó la medida, aceptó como garantía dos bienes inmuebles que se localizan en Sonora y Baja California, con un valor de 100 millones de pesos.

Su abogado, Antonio Lozano, comentó que Padrés fue víctima de un entramado político, sin embargo, no quiso revelar quién o quiénes acusaron “de manera falsa” a su cliente. En tanto, la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, a través de su cuenta de Twitter comentó que “un juez federal tomó una decisión con la que no estamos de acuerdo. Mi sentir siempre estará del lado de los sonorenses”.

Milenio/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO