Parecería hasta patológico insistir que la inseguridad pública en Veracruz está al tope, sin embargo, acaso solo sugiere esperanza de que no escale más, aunque haya nada en el escenario cotidiano que lo pueda garantizar. Al menos en Veracruz los cuerpos de seguridad lucen rebasados e impotentes para detener la delincuencia. Solo la Guardia Civil es capaz de enfrentar al crimen organizado, dice Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad Pública Federal, a los senadores de la Comisión de Puntos Constitucionales para convencerlos de la urgencia de su creación porque los cuerpos policiales existentes no alcanzan a combatir con eficiencia. Lo único cierto es que la percepción de inseguridad fustiga fuertemente a la población y en Veracruz la violencia forma parte del menú de todos los días.