Columna Bitácora Política
Por Miguel Ángel Cristiani González

 

  • Ocupa el segundo lugar nacional por el número de apoyos
  • Hay más estancias aquí que en el estado de Oaxaca, que tiene más pobreza
  • Se debe transparentar toda la información de los 613 beneficiados

Ahora que se ha estado discutiendo acerca del funcionamiento de las guarderías infantiles de SEDESOL que ahora se llama programa de apoyo para el bienestar de niñas y niños, hijos de madres trabajadoras, han surgido algunos datos interesantes que merecen ser comentados en cuento a ese conflicto en particular en el estado de Veracruz.

Por principio de cuentas, habría que decir que el programa -que por razones obvias en la pasada administración federal otorgó el mayor apoyo al estado de México, la tierra del ex presidente Felipe Calderón- en Veracruz es en donde ocupa el segundo lugar en importancia y en consecuencia en apoyos económicos.

Entonces, ahora se sabe que en el estado de México había 38,190 titulares o beneficiados, con atención a 40,041 niños y niñas inscritos, aunque en el ranking de rezago social ocupaba el 22 lugar, tenía 1,184 estancias infantiles, en 108 municipios.

En comparación, en el estado de Veracruz se tenían registrados a 23,394 titulares, con 24,517 niños inscritos, con 613 estancias, en 139 municipios.

Otro dato interesante, es que aunque Veracruz aparece en el 4 lugar por rezago social, el estado de Oaxaca que ocupa el primer lugar, tenía solamente 6,680 titulares, 6,982 niños y 231 estancias, o sea mucho menos que nuestra entidad.

Pero también ahora que las autoridades federales han asegurado que muchas de esas guarderías infantiles o estancias muchas de ellas eran fantasmas, es decir que no existían más que en el papel para recibir los apoyos o que se reportaban más niños de los que en realidad se atendían, pues sería muy saludable, para la política de transparencia de la Cuarta Transformación, el que se dieran a conocer los nombres de los concesionarios de esas instancias y las cifras que se manejaban.

Porque el argumento principal para hacer este recorte de los 2 mil millones de pesos, que representan un 50% menos en comparación a lo asignado en 2018, es que había malos manejos, pero que no era más sencillo, corregir y sancionar a quienes estuvieran haciendo esos malos manejos, porque con la decisión de entregar personalmente a los padres y madres beneficiarios de los recursos, no se estaría haciendo más grave el remedio que el problema inicial.

Ya se tiene la experiencia, cuando en los programas de apoyo a la producción del campo, se entregaba el dinero efectivo a los beneficiarios, no se cumplía con los buenos propósitos y en muchos de los casos, el dinero iba a parar a las cantinas y depósitos de alcohol y cerveza.

Se asegura que ahora los abuelos podrán cuidar a los nietos, pero habría que ver hasta donde esto es adecuado, porque para empezar habría que ver si están capacitados para las actividades de atención y hasta donde se encuentran en condiciones de lidiar con el cuidado de niños de uno a tres años.

En fin, que habría que empezar por transparentar toda la información del llamado programa de apoyo para el bienestar de niñas y niños, hijos de madres solteras, quienes son los administradores, si hay acaparamiento de guarderías y quienes resultaron en realidad los ganones con ese programa de bienestar social.

Contáctanos en Facebook: Miguel Ángel Cristiani G.

En Twitter: @bitacoraveracru

Blog: http://bitacorapolitica.com

Página web: http://miguelangelcristiani.wix.com/news-blog-es