El dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps ha sido señalado por trabajadores disidentes adheridos al Movimiento Petroleros Activos encabezado por Arturo Flores Contreras, por delitos de desviación de recursos, defraudación fiscal,  y enriquecimiento ilícito ante la SEIDO, nade menos que por 150 millones de dólares. El señalamiento no es nuevo y sin duda Romero Deschamps tiene mucho que explicar. Pero este caso nos recuerda que en México la justicia aún sigue  sujeta a designios políticos y se refleja muy bien en los casos del dirigente minero convertido en senador, Napoleón Gómez Urrutia, aliado de Morena, a quien le aplicaron la justicia y la gracia y el contraste con Deschamps, caído en desgracia. Todo muy bien, pero que no se quiera engañar con eso de la honestidad y la justicia al pueblo, porque es muy sabio y se da cuenta