Todos los días y durante todo el día, el Presidente Andrés Manuel López Obrador domina la agenda mediática nacional. Este lunes, la información y las respuestas que dio a la prensa en la conferencia mañanera, ameritaron varias notas porque tomaron diversas vertientes. La charla no se circunscribió al tema central de los desaparecidos, que ya de por sí era importante, sino que rebasaron la participación de Alejandro Encinas, el responsable de ese asunto.

AMLO se fue por el rumbo de los energéticos, anticipó o más bien empezó el nuevo escándalo, que incluirá esta vez a la Comisión Federal de Electricidad, las concesiones a grandes corporaciones que no se conforman con venderle la electricidad al Estado mexicano, sino que además reciben subsidios del propio dinero público; el ex Presidente de la República, que después de otorgar contratos a esas empresas se fue como consejero a una de ellas al concluir su gestión; el abandono de la CFE desde hace varios años…

Otros dos temas muy importantes fueron la devolución de impuestos a los tiburones empresariales del país, multimillonarios favorecidos por privilegios inconcebibles para el resto de mexicanos; y, relacionada con ello, la intervención que realizó la Administración Pública ante la Suprema Corte de Justicia para evitar una devolución de impuestos a un gigante corporativo.

AMLO es invasivo, aunque debe reconocerse que la usualmente combativa prensa, da la impresión de asombrarse con los datos que da y hasta puede creerse que le tiene simpatía por la forma como lleva los escabrosos asuntos nacionales.