Voluntarios que hacen el llamado Censo de Bienestar, donde se registra a beneficiarios de los programas sociales del gobierno federal, promovieron antes el voto a favor de Andrés Manuel López Obrador en la campaña presidencial de 2018.

Diez Servidores de la Nación —como se conoce a estos voluntarios— de distintos estados del país hablaron con Animal Político y confirmaron que pertenecieron a los comités de “defensa del voto” de Morena, durante la campaña en la que resultó ganador López Obrador.

Explicaron que gracias al apoyo que dieron al ahora presidente, y a la experiencia en trabajo de campo que adquirieron, fueron convocados tras la elección para apoyar otras actividades del nuevo gobierno, entre ellas el Censo de Bienestar y la logística de eventos públicos.

El exsecretario de Organización de Morena, Gabriel García Hernández, coordinó la estructura de promoción del voto a favor de López Obrador durante la campaña. Después de la elección, fue nombrado coordinador de Programas Integrales de Desarrollo, para operar la política social federal desde la Oficina de la Presidencia.

Dicha coordinación conservó al grupo de ciudadanos que, primero, promovió el voto y luego apoyó al equipo de transición en ejercicios como las consultas ciudadanas —la del NACIM y la del Tren Maya—; y en realizar el censo de los programas sociales.

Ya en el gobierno, ese mismo grupo apoya la logística de los eventos del presidente en los estados y, próximamente, lo hará entregando directamente las tarjetas del Bienestar con las que se entregarán los recursos públicos de los programas sociales.

De acuerdo con los testimonios de nueve “servidores” de los estados de Coahuila, Puebla, Morelos, Tampico, Tabasco y Ciudad de México, durante la campaña no recibieron pago por su apoyo en la promoción del voto; sin embargo, para el levantamiento del Censo sí les entregaron contratos que establecían el compromiso de recibir una compensación económica de tres mil 400 pesos mensuales, durante octubre y noviembre, periodo en el que se preveía que concluyera el ejercicio.

Los recursos para ese apoyo se contemplaron en el Fondo de Transición, que fue de 150 millones de pesos.

Aunque algunos Servidores de la Nación no firmaron el contrato y se enlistaron como voluntarios, la mayoría recibió el pago de esos meses; sin embargo, el Censo no concluyó antes de que el nuevo gobierno entrara en funciones, y los coordinadores regionales pidieron a los brigadistas continuar el trabajo hasta terminarlo. Entonces les prometieron un nuevo pago que, a la fecha, no ha sido entregado. Animal Político, desde finales de enero, solicitó a la Coordinación de Programas su versión sobre estas denuncias, pero no obtuvo respuesta.

¿Cuáles son las funciones de los servidores de la nación?

Un Servidor de Coahuila que solicitó el anonimato relató que, tras las labores que realizaron durante la campaña, sus coordinadores prometieron que los más destacados podrían tener algún tipo de empleo, sin especificar qué cargo ocuparían ni en qué área de la Secretaría del Bienestar —encargada de la política social federal— o de la Coordinación de Programas de Desarrollo.

“Porque contribuimos al proyecto de la cuarta transformación. Anduvimos en brigadas de las colonias”, dijo en entrevista. “Los invitábamos a votar por Morena”.

Después de realizar la consulta del nuevo aeropuerto, los voluntarios reclutados iniciaron a principios de octubre el levantamiento del Censo: primero casa por casa para ingresar los datos de potenciales beneficiarios de programas sociales (adultos mayores, personas con discapacidad, jóvenes sin empleo ni estudios y productores del campo, principalmente).

Y después, ante la premura por concluir el ejercicio y ante dificultades para acceder a ciertos domicilios, como edificios, ellos mismos crearon puntos de reunión para que los posibles beneficiarios se acercaran a realizar su registro.

Aunque el apoyo económico prometido era a cambio de levantar el Censo, los servidores tienen cada vez más encomiendas. Este medio pudo constatar en dos eventos del presidente en Huauchinango, Puebla y Tulancingo, Hidalgo, cómo los Servidores colocan sillas, dan orientación, filtran el ingreso de las personas, forman vallas y apuntan a potenciales beneficiarios en las listas del Censo.

En Tulancingo, tres servidoras que también solicitaron reservar sus nombres relataron —mientras cuidaban la valla para controlar el acceso al evento del presidente— que colaboraron con el proyecto de López Obrador desde la campaña. Una de ellas, incluso, ya se afilió a Morena.

“Como anduvimos en el movimiento de Morena, pues nos involucramos más, ya estamos adentro. De ahí seguimos, nos invitaron a ser servidores de la nación y le entramos, porque los que realmente estaban de Morena, como no hay dinero, no sirven”, dijo la militante, que se convirtió en una de los seis mil afiliados de ese partido en el municipio de Venustiano Carranza, Puebla.

La siguiente labor de este ejército de Servidores de la Nación será la repartición de las tarjetas del Bienestar, con las que se entregan los recursos de los programas sociales.

“Se nos actualizó la plataforma que usamos para el censo para ahora entregar las tarjetas. En la misma aplicación (Sider) ahora apareció que vamos a entregar también las tarjetas, aunque no se nos ha notificado todavía”, dijo un servidor de Coahuila, y mostró a este medio la aplicación en su móvil.

Con información de AnimalPolítico