Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) revelan que en el 2018 se robaron 93,241 automóviles que contaban con un seguro, cifra 2.8% mayor a la que se registró en el 2017.

Recaredo Arias, director general de la AMIS, destacó que la cifra del año pasado es la más alta de la que se tiene registro. Además, recordó que estos datos sólo contabilizan los automóviles que cuentan con un seguro, por lo cual la cifra total de robo de unidades es mucho mayor.

En el 2018, Nissan fue una de las marcas que más se robaron en México, siendo Tsuru es el que más hurtan, con 6,289 unidades.

En el segundo puesto está el NP300/pick up, también de Nissan, con 5,939 coches robados y en tercer lugar, el Versa, con 3,828 vehículos.

Recordó que el Tsuru se dejó se producir en el 2018, pero aún sigue como uno de los automóviles con más parque vehicular en el país, lo que lo predispone a más riesgo.

“Este tipo de situaciones, en donde se deja de hacer un vehículo, hace que exista una mayor demanda de piezas. Entonces, seguiremos teniendo robo de Tsuru por un buen rato”, añadió.

Asimismo, precisó que los coches más vendidos son los que más se roban para usar sus autopartes, independientemente de si se usa o no el vehículo para cometer otros delitos.

Recaredo Arias recomendó que, de ser víctima de robo, se denuncie lo más pronto posible a las autoridades correspondientes.

“Nuestros asegurados deben dar la notificación al Ministerio Público lo más pronto que se pueda porque en la medida en lo que lo hagan más rápido, nosotros tomamos contacto con las autoridades para que se inicie todo el proceso de búsqueda”, añadió.

Precisó que entre más pronto se haga la denuncia, más probabilidades hay de recuperar el auto y detener a las personas que cometieron el crimen.

“Si es muy rápida la denuncia, se logra recuperar los vehículos en muy buenas condiciones. En la medida en la que pasen más días, se usan para cometer otros delitos y luego se quedan abandonados, pero ya en condiciones de bastante deterioro, inclusive con algunos choques o también, en muchos casos, los canibalizan, les quitan muchas piezas y los abandonan”, explicó.

El año pasado, de 93,241 vehículos que se robaron sólo se logró recuperar 37% de ellos, es decir, 34,519 unidades.

Con información de ElEconomista