Mediante una carta dirigida a la opinión pública, empleados del Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos (IVEA) acusaron a Héctor Amezcua Cardiel, director de la dependencia, y a los funcionarios del Gobierno de Veracruz, de ejercer racismo en contra de Guadalupe Tzopitl, ex empleada de la institución.

De acuerdo con la misiva Amezcua Cardiel destituyó injustificadamente a Tzopitl, quien fue designada como jefa del Departamento de Educación Indígena del IVEA, cargo que aprobó el propio Héctor Amezcua, cuando inició su gestión.

Sin embargo, a decir de funcionarios del IVEA, el despido se debe a que Guadalupe no entiende ciertas acciones, debido a su origen indígena; hecho que indignó de empleados del IVEA, quienes hicieron la denuncia ante el portal Plumas Libres.

Guadalupe Tzopitl, que había sido designada como jefa del Departamento de Educación Indígena del IVEA, fue destituida por el director del organismo, bajo el argumento de que “no entiende muchas cosas por su origen y cultura indígena de donde viene” .

Según los empleados, quienes prefirieron mantener su anonimato por temor a represalias, este es un caso más de injusticia de los que se han suscitado durante el gobierno del morenista, Cuitláhuac García, quien a su vez designó a Zenyazen Escobar, como secretario del citado organismo.

Según esta versión, luego de la entrada en poder de Escobar se han registrado múltiples cambios en las coordinaciones del IVEA, como lo reportan medios como La Opinión de Poza Rica, “permitiendo la llegada a cargos de gente recomendada por sindicatos, amiguismos, compadrazgos, amantes, y quitando a gente que incluso participó en apoyo a la campaña de Morena”.

Vale destacar que Tzopitl es licenciada en Investigación Educativa y actualmente cursa la maestría en dicha área; además de que domina el náhuatl, así como otros dialectos; conocimientos cruciales para el perfil del cargo que ostentaba.

La misiva menciona que, durante los primeros días de su nombramiento, le permitieron a Guadalupe que visitara algunos municipios con predominancia de habitantes indígenas y que presentara un plan de trabajo; pero, de un día para otro, ya no fue invitada a las juntas.

Así, después de varios días de incertidumbre, Sandra Ortiz Martínez Subdirectora de Servicios Educativos del IVEA, le explicó que no reunía el perfil para el cargo porque no sabía hacer equipo.

Esto siendo que fue la propia Ortiz, quien la invitó a colaborar con la dependencia, y a su vez, quien le dijo que tenía que presentar su renuncia, bajo el argumento de que todos lo tenían que hacer.

Debido a lo anterior, narra la carta; Tzopitl buscó a Amezcua para que le explicara el por qué de su despido; a lo cual Amezcua respondió que fue debido a que su cultura y el lugar de dónde proviene, la imposibilitan para sustentar la jefatura.

Amezcua le indicó que su jefa se había quejado de que no respeta la jerarquía. “Le dijo: tienes que aprender a entender que aquí no nos podemos tratar igual, aquí hay niveles, aquí son primero los jefes, todo lo tienes que manejar con mucho cuidado, aquí hay niveles, a lo mejor por eso te dice la Subdirectora que te falta liderazgo, y por eso no está contenta con tu actuación en esta área porque no supiste respetar su autoridad”.

Por ello, Amezcua calificó esta situación como un choque cultural, debido al origen indígena de la ex empleada y agregó que la ciudad y los municipios indígenas son dos mundos completamente diferentes.

“Debes entender que las instituciones son neoliberales, funcionan bajo la lógica del capital, del mercado, del desempeño, tus exigencias de pedir que te expliquen por qué te vas, son buenas, pero nadie te lo dirá, tampoco nadie lo aplicará en ningún área del Gobierno”, indica la carta.

Legalmente ¿Qué le ocurriría a cualquier persona que despidiera a alguien diciendo lo que este señor afirmó?

A decir de los empleados el funcionario trató de consolar a Tzopitl, aludiendo que sus principios eran buenos, pero que carecía de liderazgo y que debía entender tal situación.

De esta forma, los compañeros de trabajo de Guadalupe indicaron que, con este acto, se pone en evidencia que los funcionarios morenistas son misóginos y racistas, y que sólo utilizaron a ciertas personas con liderazgo en ciertas regiones para alcanzar el poder.

Agencias/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO