Debido a la reacción en contrario por parte de diferentes sectores sociales, desde el gobierno del estado han dejado de insistir sobre índices delincuenciales a la baja, y pecarían de torpeza si reincidieran pues la realidad arroja día a día hechos violentos por doquier. De cuanto ocurrió este fin de semana en la entidad no hubo distingos en cuanto a víctimas, lo mismo mujeres que jóvenes indefensos fueron asesinados: Tres jóvenes chambelanes, en Cosoleacaque, una madre junto a dos de sus hijos, en Tlachichilco, dos mujeres en Tecolutla, otra mujer en Huayacocotla, otra más en Agua Dulce. La narrativa es dramática, trágica, y escurre sangre. Ante tan patético escenario, en Xalapa, el alcalde Hipólito Rodríguez, en una más de sus desacertadas declaraciones, invita a que nos defendamos mutuamente, mientras él arma una estrategia de seguridad. Si no ha podido tapar los baches en la ciudad, ¿cómo podría hacerle para “armar” esa estrategia de seguridad?