Redacción.- Acompañado de Alfredo Harp Helú, dueño de la franquicia y anfitrión del nuevo estadio en la capital mexicana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador presidió la ceremonia de inauguración de la nueva sede de los Diablos Rojos de México.

Al saltar a la grama, los aficionados soltaron abucheos para el Primer Mandatario y se escucharon gritos de “¡Fuera, fuera, fuera!”.

El empresario Harp Helú dio la bienvenida al “paraíso de los Diablos Rojos del México” y dijo que es un sueño “porque siempre nos mandaban de un lugar a otro”. También agradeció a las más de 9 mil personas que trabajaron a la construcción del estadio y dio gracias a López Obrador “porque él ama al béisbol tanto como nosotros”.

“México siempre juega en equipo y ahora debe redoblarse el esfuerzo”, destacó el también promotor del beisbol en el país.

Al tomar la palabra, Andrés Manuel López Obrador fue abucheado por los aficionados.

“Me da mucho gusto inaugurar este extraordinario estadio de beisbol, no voy a hablar mucho porque hay algunos de la porra del equipo fifí, pero la mayoría de la gente está favor del cambio y a favor del rey de los deportes, el beisbol”, dijo el Presidente, y los gritos se intensificaron.

“Y ahora sí, vamos a pichar, les voy a seguir tirando pura pejemoña, los voy a seguir controlando, con lisa con recta, de 95 millas y con curvas, vamos a seguir ponchando a los de la mafia del poder”, dijo el Presidente antes de lanzar la primera bola del encuentro amistoso entre los Diablos y los Padres de San Diego.