Por: Angeheca

El acceso a la información y a emitir ideas, están respaldados por la Constitución, los Derechos Humanos y leyes locales.

A diferencia de su actitud en las campañas políticas, cuando los candidatos ya son autoridades, entonces citan la ley para decir que hay formas de pedir información. Con un ademán borran toda aquella apertura que decían tener para la opinión pública: “hágalo por escrito”.
En Teocelo, se tiene un termómetro que es el programa de radio “Cabildo abierto”. Cuando los integrantes de la comuna dejan de ir, la población inmediatamente tiene dos ideas que se dividen entre quienes están a favor de la administración y los que no: 1) Ya no van porque ya no pueden con tanta queja de la sociedad y 2) Ya no van porque nada más los están criticando.
Cualquiera que sea su respuesta, ninguna justifica el hecho de no asistir al programa cuando se ha prometido hacerlo, y además, cuando no hay otro canal donde el ciudadano obtenga una respuesta. Cualquiera puede corroborar cómo en la cuenta de Facebook  “H. Ayuntamiento de Teocelo” hay cantidad de preguntas y solicitudes que son ignoradas, con el agravante que quienes, con toda libertad y derecho, sólo comentan “#Teoceloconhechos”. Ese tipo de respuesta de familiares, en una cuenta “oficial” ante una legítima pregunta, no parece ayudar en nada a la imagen de las autoridades.
Los ediles, podrían dar certidumbre y ganar aceptación de la población contestando en dicha cuenta. La respuesta no tiene que ser lo que la gente quiere escuchar, sino que debe dar certidumbre que lo que se está haciendo responde a algún tipo de interés o circunstancia justificada. Por ejemplo en la página http://sistemas.orfis.gob.mx/SIMVERP/Home/Municipios, se puede buscar todas las obras y acciones que el H. Ayuntamiento lleva a cabo. En el apartado de Teocelo, 2018, página 3, la obra 2018301640102 que refiere al pago de la deuda pública con el IPE, está cancelada. Esta duda fue vertida en la radio y no hubo quien le diera respuesta.
El ciudadano, que por lo general puede equivocarse al interpretar esa información, puede pensar que el H. Ayuntamiento fue omiso, o que se gastaron el dinero en otra cosa, o que se lo robaron, o ¿qué consecuencias lleva no pagar esa deuda, tal como lo hizo la administración anterior? De ahí empieza a surgir el descontento por carecer de información para aclarar sus dudas que pueden ser hasta por ocio, pero que en este caso está más que justificado.
Se puede generar el panorama ficticio de que ese dinero se desvió y luego se perdió, dañando el patrimonio municipal. Es importante que este tipo de dudas se viertan y si es necesario se denuncien. De ese modo, se estará dando el ejemplo a los jóvenes para que las administraciones venideras, sean sensibles ante la duda y las preguntas, provenientes de cualquier persona.
Recordamos el comentario de un funcionario público: “Yo vivo aquí y no me voy a ir a vivir a otro lado terminando esta administración”. Ese tipo de declaraciones son irresponsables porque son personales, se le puede comparar con la declaración del exgobernador Javier Duarte en cadena nacional: “yo me regreso a Veracruz a enfrentar mi proceso”, y jamás lo volvimos a ver hasta que su detención en Guatemala. La función pública obedece a las leyes, no a la palabra, que se vuelve barata con respecto a las obligaciones de ley.