Efectos encadenados

Cuidado con la economía. Una de las primeras alertas fue la de Fitch & Ratings cuando bajó la calificación a Pemex y como respuesta obtuvo del presidente López Obrador el calificativo de “cínicos”; luego el Banco de México redujo el porcentaje de expectativas de crecimiento económico, ahora la calificadora Standard & Poor’s (S&P) bajó la perspectiva de la calificación de México de estable a negativa. Junto a esa noticia nada agradable para el gobierno federal, se empareja la preocupación de las aerolíneas internacionales antes Jiménez Espriú respecto del sistema de tres aeropuertos proyectados para la Ciudad de México, una separación que califican de inviable. Señales preocupantes; sin embargo, en sentido contrario, la Secretaria de Energía insiste en que “se va a hacer” la refinería en Dos Bocas, a pesar de los fuertes barruntos que señalan acentuado abstencionismo de los inversores respecto de este proyecto, uno de los de mayor calado del gobierno federal. Pareciera que se nada contracorriente, y los vientos no favorecen el despegue.