Estrictamente Personal
Por Raymundo Riva Palacio
Iris nació en 1998 y ha crecido y envejecido enormemente en todos estos años. Pese a ser muy importante en la vida cotidiana de todos los mexicanos, casi nadie sabe de lo que se trata. Es la Red Nacional de Radiocomunicación de Misión Crítica (RNR), cuyo estrambótico nombre esconde su relevancia, que es la comunicación de las fuerzas de seguridad pública en el país. Hace 10 días, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública emitió un acuerdo donde junto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana van a implementar la estrategia “que garantice en el corto, mediano y largo plazo la operación y vigencia” de esa red. Para ello, estableció como criterio dos puntos clave que han generado una polémica sorda y lejos del escrutinio público:

1) La libre competencia en la provisión de infraestructura, equipamiento, mantenimiento y transferencia de conocimiento.

2) Actualización completa al Protocolo IP.

3) Integración confiable entre las redes de seguridad Tetra, Tetrapol y P25, así como del sistema satelital MEXSAT MORELOS III y las redes de banda ancha vigentes en el territorio nacional a través de interoperabilidad de al menos voz y señalización, en los tres órdenes de Gobierno.

En castellano, esto quiere decir que es urgente la modernización de la RNR y trasladarla a la plataforma digital para que sea compatible con la llamada Red Compartida, el proyecto de telecomunicaciones, en palabras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes “más grande en la historia de México”, y que es el primero a gran escala en el mundo a través de dispositivos móviles. El acuerdo plantea que sin importar el proveedor de los dispositivos, tienen que ser interoperables y, sobre todo, pueden entrar como proveedores todas las empresas que obtengan las licitaciones. O sea, libre mercado absoluto para las telecomunicaciones de seguridad pública, continuidad de lo que inició el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Desde su creación, la RNR brinda servicios de banda angosta a 200 mil policías y elementos de Protección Civil, con 110 mil dispositivos móviles y una cobertura en el 50% del país, de acuerdo con los datos que surgieron del primer encuentro entre el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y la Conago, en diciembre pasado, donde se habló de la urgente necesidad de actualización de esa Red. No era un tema nuevo. Desde agosto de 2017 se planteó en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, y se pidió un diagnóstico al Instituto Politécnico Nacional, que lo entregó en noviembre del año pasado. El acuerdo tomado hace unos días, soslayó las conclusiones del amplio diagnóstico del Politécnico y de acuerdo con los expertos, presenta recomendaciones opuestas a sus conclusiones. Por ejemplo:

1) Que se actualizara la red de Tetrapol, que la aporta la empresa europea Airbus, a la tecnología IP, por ser la opción técnica y económicamente más rentable. De acuerdo con las estimaciones presentadas por Airbus, la actualización de la red costaría 3 mil 200 millones de pesos, mientras que crear una nueva red, como la que pide el acuerdo, elevaría el costo a 15 mil millones de pesos.

2) El Politécnico recomendó la integración gradual de redes alternas de tecnología diferente desarrollando la interoperabilidad, preservando la seguridad de las comunicaciones, que es un planteamiento estratégico que los expertos no vieron reflejado en el acuerdo.

3) Se abre el camino a la fragmentación de la RNR al permitirle a cada entidad a optar por diferentes tecnologías, que experimentó sus problemas en el pasado, cuando las policías estatales tenían equipos Matra o Motorola que no eran compatibles entre sí. Con la creación de la Guardia Nacional y la prominencia del Ejército en el equipamiento y capacitación, no está claro cómo se van a conciliar las plataformas, al utilizar la Secretaría de la Defensa Nacional un sistema Harris.

Pese al primer gran avance en materia de telecomunicaciones con la Red Compartida, México se ha ido quedando rezagado. El director corporativo de Innovación de Airbus, Antonio Fernández, expuso en mayo del año pasado en el marco de Expo Seguridad, que hasta esa fecha solo seis de las 32 entidades habían logrado el 100% de actualización de sus plataformas al protocolo IP, con 15 utilizando una tecnología mixta y 11 operando en banda angosta.

Otro de los competidores, Vicente Roqueñí, director de Desarrollo de Negocios y Ventas de Motorola, declaró a la prensa el año pasado, que la tecnología Tetrapol se había quedado obsoleta, por lo que algunos estados como Guanajuato, Jalisco, Nuevo León y Yucatán, así como las secretarías de la Defensa y la Marina, estaban utilizando la llamada P25, que fabricaban ellos, al igual que Harris y las empresas chinas Huawei y Tat, que han enfrentado embates de Estados Unidos por cuestionamientos sobre seguridad nacional, aunque han tenido el apoyo de la Unión Europea.

El dilema de Iris se cruza por la lucha entre corporaciones multinacionales por participar en la RNR y por las necesidades para integrar una red de comunicación policial a nivel nacional.