“El Carnaval se presta siempre a exhibir sexualmente a la gente, a lo que es el alcohol, siempre está sobrepasada la cosa y ya después de eso, muchos desórdenes” consideró el padre Víctor Díaz, vocero de la Diócesis de Veracruz.

Concluyó que el Carnaval de ahora ha perdido su esencia familiar, en comparación con los de antaño, como los que él recuerda.

“Ir a ver el paseo antiguamente, en familia, era bonito era divertido, convivir con los vecinos, yo les puedo decir, pues soy de Veracruz, íbamos en familia, con los vecinos, un domingo y martes”, detalló.

Agregó que el Carnaval es Carnaval, la gente enseña y hay bebida, por lo que no cree que haya moderación, de lo que se deduce que no hay espacio para un ambiente familiar.

JosefinaLugo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO