Ciudad de México- 2019-03-0510:44:55- Agencias

 

México es el país de Latinoamérica con más feminicidios, incluso por encima de naciones como Brasil u Honduras, por lo que tiene una deuda de justicia con las mujeres, afirmó la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum.

En el marco del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), resaltó que el Estado mexicano ha fallado tanto en el deber de cuidado de las mujeres como en la persecución adecuada de los delitos contra ellas.

“México llega (a esta fecha) como el país de Latinoamérica que más feminicidios registra, más que Brasil, más que El Salvador, más que Honduras. Llega con una enorme tasa de impunidad, en general de todos los delitos, pero el delito de feminicidio de manera especial”, señaló.

“Llegamos con una deuda de justicia para las mujeres. Lo más fundamental sobre lo que tenemos que trabajar mucho es en la idea de que la violencia en contra de las mujeres, estas violencias, son parte de la crisis de derechos humanos”.

Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que el delito de feminicidio aumentó 104 por ciento entre 2015 y 2018, al pasar de 422 a 861 casos, respectivamente.

REFORMA publicó ayer que el repunte se ha dado a pesar de que en ese periodo se emitieron 17 alertas de violencia de género, un mecanismo gubernamental para la protección urgente de los derechos de las mujeres y la erradicación de los ataques en su contra.

Un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señala que de mil 662 homicidios dolosos de mujeres y niñas reportados por procuradurías y fiscalías del País en 2016, sólo 947 casos fueron consignados.

De ellos, en 10 por ciento se logró la consignación y detención del presunto homicida.

“Es indispensable entender que con la impunidad, con la invisibilidad de las violencias en contra de las mujeres, las mujeres no van a estar a salvo en un país sumamente violento para ellas”, sostuvo la especialista.

En entrevista, Reneaum subrayó que los altos índices de impunidad que envuelven a la violencia de género mandan un mensaje de que no hay ninguna consecuencia real para los perpetradores.

“No son violencias aparte, no son violencias solamente que afectan el ámbito privado de las mujeres, son parte de la crisis de derechos humanos. El Estado falla en el deber de persecución adecuada del delito, de investigación y de sanción del delito”, dijo.

“Y sobre todo entender que cuando el 50 por ciento de la población está en riesgo, eso definitivamente tiene que ser tratado como parte de la crisis de derechos humanos”.

La directora de Amnistía Internacional México enfatizó que el Estado tiene un deber indispensable de salvaguardar la vida y la integridad de las mujeres, por lo que se requiere una política pública clara que aborde los ámbitos social, de justicia y de reparación del daño.

 

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