Era necesaria la disculpa pública del gobierno estatal para quienes han perdido seres queridos a causa del pandillerismo policiaco, es una forma de reconocer el fracaso del Estado en materia de garantías sociales a la población veracruzana. Pero bien responden los deudos a Cuitláhuac García, después de reconocerle el gesto: “La disculpa pública no debe ser tomada como el último acto que las autoridades realicen en pro de este caso, la disposición del gobierno estatal nos parece muy importante sin embargo los temas principales se encuentran en el campo de la justicia ya que se encuentran pendientes tanto las sentencias de los autores materiales de estos hechos como la investigación de la cadena de mando”. El mensaje es claro: si bien ya hay detenidos, todavía existen cabos sueltos que conducen a instancias de mandos superiores; o sea, la disculpa incluye no cerrar el caso, sin antes comprobar que los altos mandos nada tuvieron que ver