Por si acaso
Por Carlos JesúsRodríguez Rodríguez

*Ricardo no es hermano del Gober
*El otro significado de Cuitláhuac

TAL VEZ el afán de encontrarle al Gobernador Cuitláhuac García Jiménez más yerros de los que ya tiene su atropellada administración, o acaso inducidos por el nepotismo ejercido por algunos cercanos colaboradores, verbigracia, el propio mandatario y familiares de este, además de los secretarios de Trabajo y Salud, por solo mencionar algunos, ha llevado a suponer que el ingeniero Ricardo García Jiménez, director de Espacios Educativos es su hermano, pero nada más falso que eso, ya que el colaborador con nombre de “fifí” no encajaría en el gusto de los padres del mandatario que suelen imponer nombres prehispánicos a sus hijos, ya sea a instancias de doña Julieta Jiménez Torres que es licenciada en lengua y literatura española, o del padre, Atanasio García Durán, doctorado en investigación educativa. Cuitláhuac tiene cinco hermanos: Canek, con maestría en telecomunicaciones; Yoloxóchitl que se desempeña como doctora en cardiología; Tonatiuh que cuenta con un doctorado en artes musicales; Quetzalcóatl con licenciatura en Derecho y Xicoténcatl doctor especialista en Neumología, por lo que Ricardo, que es un nombre propio masculino de origen germano cuyo significado es “Rey (o príncipe) poderoso” o “ricamente (muy) fuerte”, a tal grado que tres reyes ingleses se llamaron Ricardo, entre otros: Corazón de León o Ricardo l, Ricardo ll y Ricardo lll, por lo que seguramente un Ricardo habría sido expulsado de la dinastía García Jiménez, tan proclives a nombres célebres hasta antes de la llegada de los españoles.

NADIE SABE de quien fue la idea de bautizar a ese clan con apelativos prehispánicos, pero en el caso de Cuitláhuac pasaron por alto el significado etimológico de la palabra de la que existen varias versiones, y acaso la que más conviene al Gobernante es aquella que definen expertos como derivada del verbo náhuatl cuitlahuiā que significa: “estar al cargo de algo”, cuya forma de participio es cuitláhuac, “el que ha sido encargado de algo”, pero curiosamente ese verbo deriva metafóricamente de cuitla- que quiere decir “excremento, cosa difícil”, de donde se provino el vocablo común cuitlahuiā. Los expertos dicen que el nombre habría sido una consecuencia de La Malinche al mencionar el nombre real del tlatoani que era Cuauhtláhuac, “Águila sobre el agua”, y ella en son de burla o desprecio lo llamó con el nombre de Cuitláhuac. Los españoles lo tomaron como real sin conocer el verdadero significado y así quedó plasmado.

RESPECTO A Canek o Ah Kaan Ek o Kan Ek, se trata del nombre repetitivo de los gobernantes del pueblo maya de los Itzaes, y el patronímico se mantuvo por varios siglos. En idioma maya: Kaan Ek que significa “Serpiente negra”, aunque tal vez al “hermano cómodo” se lo pusieron en honor al apellido de Jacinto Canek que en realidad se llamaba Jacinto Uc de los Santos o José Cecilio de los Santos Uc, que fue un líder indígena maya de raza pura que protagonizó en Quisteil, el 19 de Noviembre de 1761, una rebelión indígena contra el dominio español, y murió ejecutado el 14 de diciembre de 1761 tras ser sometido a duro suplicio por el brigadier José Crespo y Honorato, gobernador de Yucatán. El nombre de la hermana Yoloxóchitl no tiene, al menos en la historia, relación con alguna heroína precolonial. Más bien se trata del apelativo de una flor, concretamente, magnolia o Magnoliaceae conocida, también, como árbol de corazón, flor de corazón, magnolia, súchil o yolosóchil. Originaria de México y del oeste de Guatemala, se cultiva en huertos familiares o solares con fin ornamental o medicinal, ya que es ampliamente recomendada para curar diversas afecciones cardiacas (muy apropiado el nombre para la doctora), y se usa en Oaxaca, Puebla y Veracruz. También para mitigar el dolor de corazón se utiliza con toronjil, ruda, cojoyos de naranja, lima y limón todos reposados en aguardiente y el líquido resultante se unta en el cuerpo del enfermo, se le abriga y amarra una cinta en la cabeza.

TONATIUH ES otro hermano del Gobernador y se escribe Tonatiuhtéotl, y en la mitología nahua es el dios del Sol, a tal grado que el pueblo mexicano lo consideró el líder del cielo. También fue conocido como el Quinto Sol debido a que los mexicas creían que asumió el control cuando el Cuarto Sol fue expulsado del cielo, y de acuerdo a su Cosmogonía, cada sol era un dios con su propia era cósmica. Los aztecas creían que aún se encontraban en la era de Tonatiuh (Nahui-Ollin). Según cuenta el mito mexica, los dioses, después de la muerte del cuarto sol, buscaban al quinto nuevo sol y encontraron a dos dioses, a Tecusiztécatl, un hombre cobarde pero orgulloso de sí mismo, y Nanahuatzin, un dios noble y muy pobre. Cuando se sentaron alrededor de la pira (fogata para sacrificios) dijeron los dioses que debían sacrificarse en la misma pira para ser el quinto sol. Tecuciztécatl se metió pero se salió por el dolor. Quedó manchado y se cuenta que así surgieron las manchas en el jaguar. Después de la cobardía de Tecuciztécatl, Nanahuatzin se metió en la pira, salió una chispa hacia el cielo y éste mismo se iluminó, surgiendo así el quinto sol. Al conquistador español Pedro de Alvarado se le atribuyó el nombre de Tonatiuh por su pelo rubio y ojos celestes. El icono del sol de manera ancestral era el águila, en náhuatl cuauhtli.

DE QUETZALCÓATL todos hemos escuchado que es la “serpiente emplumada”, y que se trata de uno de los dioses de la cultura mesoamericana, llegando a considerarse como el dios principal del panteón prehispánico. Se le considera como la deidad principal de la cual se generan los demás dioses a partir del desdoblamiento, y finalmente Xīcohténcatl Āxāyacatzin o Xicoténcatl el joven, un guerrero tlaxcalteca nacido en Tizatlán (cuya escultura es el lujo principal de Tlaxcala). Combatió a los conquistadores españoles y al no poder vencerlos se alió con ellos para lograr la conquista de Tenochtitlan, por ello su nombre se le liga a la traición, y alude al jicote (xīcoh-) abejorro y (“tencatl”) el aguijón, y a los huevos de insecto (ā-xāyaca-) usados como comida que se encontraban junto al lago Texcoco. Los cronistas de Indias transcribieron su nombre como Xicotenga y lo llamaron “el Mozo” para distinguirlo de su padre, el señor de Tizatlán que si fue un valiente.

ES JUEVES y hay que cambiar el tema por asuntos menos desagradables como levantones, secuestros, extorsiones, robos violentos, asaltos, ejecuciones y todas esas cosas que nos intoxican a diario, además estamos en el arranque de la cuaresma, y bien vale la pena conocer un poco de historia, por lo menos la ligada a los nombres del Gobernador y sus hermanos. Bueno, está bien, de nada. Con meterse a libros de historia estarían más que enterados, pero no lo hacen y aquí se las pongo facilita, a ver si el soberbio súper delegado respeta más al indigenismo. OPINA carjesus30@nullhotmail.com