En su colaboración a Milenio, Héctor Aguilar Camín alude a una tesis de Eduardo Guerrero respecto de las estrategias para devolver tranquilidad al país, y refiere que siendo gobernador de Zacatecas Ricardo Monreal sugería soluciones apegadas a un “decálogo”: “1. No muertos en las calles; 2. No drogas en las escuelas; 3. No escándalos mediáticos; 4. Entrega periódica [al gobierno] de cargamentos y traficantes menores; 5. Derrama económica en las comunidades; 6. No proliferación de bandas; 7. Cero tratos con la estructura formal del gobierno (policías o funcionarios judiciales); 8. Cobrar errores con cárcel, no con la vida; 9. Orden y respeto en los territorios; 10. Invertir las ‘ganancias’ en el país”. Refiere que Guerrero publicó en Milenio un artículo el 27 de septiembre de 2008 sobre “Narcoterrorismo”, en el cual escribe: “Ninguna autoridad puede ya pactar este tipo de acuerdos. La centralización política del viejo régimen ha desaparecido y el gobierno federal ya no tiene la capacidad de garantizarlos”. Pero como la centralización está de vuelta, “acaso es posible”. Todo sea por México