De que no andan bien los mandos superiores que acompañan al gobernador del estado en la tarea de “limpiar Veracruz, es posible advertirlo con relativa facilidad, una muestra la tenemos en el publicitado sueldo de Cuitláhuac García, quien en diciembre pasado aseguró que pediría al Congreso reducir su sueldo mensual a 57 mil pesos. Sin embargo, a quien le corresponde llevarlo a cabo se le olvidó, porque en el presupuesto de egresos aparece su sueldo de 74 mil 938 pesos; en igual condición quedaron los mandos medios, a pesar de la anunciada rebaja del 13%. Es decir, ni los diputados, ni la Secretaría de Finanzas acataron la disposición del gobernador, aunque se supone que al recibir más de lo que señaló, el gobernador ha devuelto el excedente. Pero quizás sea un efecto del lento aprendizaje de sus colaboradores ayunos de conocimientos a la altura del cargo encomendado.