Cuando mal gobernaba Veracruz Fidel Herrera su retórica de acento fuertemente hiperbólico aseguraba que la derrama económica del carnaval jarocho ascendía a más de mil millones de pesos y habían asistido más de un millón de personas, todo sin que en la realidad hubiera datos que lo confirmaran, todo producto de una irrefrenable simulación. Más moderados, ahora se informa de una derrama económica de 280 millones de pesos, con una ocupación hotelera de casi 90 por ciento; y la Canirac reportó una derrama de 25 millones de pesos. Aunque el alcalde Fernando Yunes Márquez habla de 600 mil visitantes, es solo una apreciación al ahí se va, y lo más prudente es atenerse a la ocupación hotelera y al número de cuartos puestos en alquiler en la zona que, obviamente, son insuficientes para albergar a aquel crecido número. Pero qué bien por el Carnaval, una fiesta popular que mucho identifica a Veracruz con respecto del resto de México.