Xalapa, Ver. 09 de marzo 2019/ Redacción por Sociedad 3.0

Cientos de miles de hombres y mujeres han vuelto a salir a las calles de Argelia por tercer viernes consecutivo. El objetivo de las marchas es conseguir la retirada del presidente Abdelaziz Buteflika, de 82 años, que se encuentra hospitalizado en Ginebra y aspira a ganar las presidenciales del 18 de abril. El régimen sigue sin dar marcha atrás y evita conceder visados a la prensa extranjera, como si con eso pudiera ocultar lo que todo el mundo está viendo: la pérdida del miedo de una gran parte de la población.

Los mensajes emitidos por el régimen -“nosotros o el caos”, “Buteflika o los islamistas retrógrados”, “nuestra estabilidad o la violencia de Siria”- solo han servido para provocar más indignación entre los manifestantes. La cólera de quienes protestan llega hasta el punto de que echaron de la marcha en Argel al único opositor de peso que se ha prestado a concurrir a las presidenciales. Ese ha sido el caso de Alí Ghediri, un general en la reserva de 65 años, quien declaró que mantenía su candidatura para las elecciones del 18 de abril, a pesar de que buena parte de los manifestantes creen que eso solo sirve para hacerle el juego a Buteflika. El general Ghediri tuvo que abandonar la marcha en Argel ante los abucheos con que fue recibido.

Durante las primeras horas de la tarde, las manifestaciones discurrían de forma pacífica en las principales ciudades del país. No obstante, como sucedió en los otros dos viernes en Argel, cuando una parte de la multitud intentó aproximarse a la sede oficial de la Presidencial, fuertemente protegida, se registraron enfrentamientos con la policía.

“Esto parece el día de la independencia”, tuiteó un usuario. El periodista Khaled Drareni escribió también: “Hay tanta gente en Argel que hasta las pequeñas calles y las escaleras están inundadas, la movilización es impresionante, todo el mundo piensa que hay más de un millón de personas en Argel”.

En las redes sociales, que es donde se han gestado las tres grandes manifestaciones, se da casi por sentado que Buteflika caerá. En cuestión de días o semanas. Mientras tanto, el régimen ha presentado sus primeras fisuras. Este martes, la Organización Nacional de Mujaidines (ONM), antiguos combatientes de la guerra de la independencia, alabó el comportamiento civilizado de los manifestantes. Al mismo tiempo, los veteranos combatientes criticaban la alianza “contra natura” entre “partes influyentes del poder y un grupo que se ha autoproclamado como una fuerza inversora”, en referencia a la poderosa patronal, Foro de Jefes de Empresas (FCE, por sus siglas en francés), gran aliada de Buteflika.

 

CON INFORMACIÓN DE EL PAÍS