Viernes Contemporáneo

Era noviembre de 2018 y la abyecta Sara Ladrón le ponía el paraguas al gobernador electo para que éste no se mojara. En esa visita a la Universidad Veracruzana Cuitláhuac García habría dicho: “Tenemos hasta el mes de marzo, los Foros de Consultas se realizarán una vez que seamos gobierno y se invitará a la Universidad Veracruzana, aprovechando a los investigadores con los que se cuenta”. Estamos a unos días de que marzo termine y no hay Plan Veracruzano de Desarrollo, por lo que el gobernador, otra vez, no pudo cumplir su palabra, como tampoco cumplió eso de invitar a la Universidad Veracruzana para elaborar dicho plan. Muy compungida Sara Ladrón informó sobre la invitación a participar en la elaboración del PVD: “No se nos solicitó a la Universidad Veracruzana, eso le corresponde al gobernador, es absolutamente su prerrogativa, no estamos en ese tema” Hace unos meses se dijo que ya iba más del 50 por ciento del Plan Veracruzano de Desarrollo, pero nada. Ya estamos a unos días de que termine marzo y lo más seguro, si es que tenemos suerte, es que se entregue un PVD al vapor, hecho con retazos de otros planes, con ocurrencias en lugar de ideas; un Plan Veracruzano de Desarrollo que tendrá que ser modificado a la carrera.

Hipólito Rodríguez, la ciudad de Xalapa se llenará de basura, pero él se lava las manos; responsabiliza a Veolia, cuando la responsabilidad es de él

Hipólito Rodríguez es un mentecato. Un mentecato es una persona de poco juicio y de escaso entendimiento. Demanda a una empresa por daño ecológico, pero es la empresa que le da el servicio a la ciudad de manejo de residuos sólidos. Una persona de buen juicio llevaría a cabo esa demanda, rescindiría el contrato que el ayuntamiento tiene con esta, pero por supuesto ya tendría una alternativa para la recolección y manejo de residuos sólidos. Pero el mentecato de Hipólito Rodríguez, alcalde de Xalapa, rompe a patadas la taza de su excusado y luego ya no va a tener donde defecar. Pero se le hace fácil al mentecato alcalde, salir al parque Juárez, a las avenidas de Xalapa, las esquinas de las calles en las colonias y ahí hacer de sus necesidades. Vamos a suponer que el alcalde ecológico tiene razón, que la empresa Veolia ha fallado, que no ha cumplido, que se le debe rescindir el contrato y por lo mismo no les ha pagado. Pero este mentecato de alcalde ha tenido 15 meses para buscar una alternativa viable, una alternativa que brinde a los xalapeños el servicio ideal para el manejo de sus residuos tóxicos, sólo que no ha hecho nada. El mentecato de Hipólito Rodríguez hasta ha tenido que devolver dinero a la federación porque no sabe en que usarlo. Al muy mentecato no se le ha ocurrido invertir en un proyecto de relleno sanitario que le permitiría mandar al diablo a Veolia. ¡Pero no ha hecho nada! Y ahora muy fácilmente se lava las manos y nos pide su comprensión. ¡Vaya con el mentecato ese!

Empresarios, ¡ya les van a pagar!, pero primero depositen su moche del 20% a Eleazar Guerrero, lo comenta Filiberto Vargas en “Punto de Vista”

Primero Cuitláhuac García promete que les van a pagar, después se las hacen cansada a los empresarios y finalmente, ya blanditos, les pasan la tarifa que deben pagar para cobrar lo que el gobierno les adeuda, nada más y nada menos que el 20% de lo que exigen. ¿Y quién es el artífice de este “novedoso” método? Pues Eleazar Guerrero, primo de Cuitláhuac. En su columna Punto de Vista Filiberto Vargas nos pone al tanto del tema: “El problema, como siempre ha sucedido, está abajo. El subsecretario de Administración, Eleazar Guerrero -por cuyo escritorio pasaron todos los nombramientos de las áreas administrativas- ya le puso precio a la cobranza”. En un sondeo con los acreedores, muchos de ellos terminaron por admitir que han recibido propuestas para la liberación de sus pagos, a través de “terceras personas”. En la mayoría de los casos la cuota es de “ventilador” (20%), aunque suponen que el porcentaje se eleva por la intermediación. Los principales gestores, dicen, son diputados de la bancada de Morena, que dicen tener gran cercanía con el funcionario de Sefiplan. Esta práctica fue común en los tiempos de Fidel Herrera, y se acentuó con Javier Duarte. Miguel Ángel Yunes también lo hizo, aunque limitó la “promoción” a empresas vinculadas con el panismo”. Resultaron igual de puercos los morenos, igual de trinqueteros, igual de voraces, igual de falsos.

Armando Ortiz

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