OSX.- Concierto El Anillo de Wagner (Parte II)

IMPRESIONES.

CONCIERTO EL ANILLO DE WAGNER.
ORQUESTA SINFONICA DE XALAPA
08 de marzo de 2019
Sergio Román Alva Lozano
Club de Embajadores de la OSX
NOTA INICIAL Tomando de referencia la grabación de Lorin Maazel referida en la discografía desde la anterior entrega y que se encuentra nuevamente aquí al final,  nos encontramos en el minuto 29. MÚSICA DE “SIGFRIDO” (TERCERA ÓPERA). PRIMER ACTO ESCENA 2 (FINAL)/ESCENA 3: Entra la orquesta con toda su fuerza y Vigor, el tema nos hace descender a inmediaciones cavernosas. Impactados por completo por el sonido estruendoso de los metales viajamos a la velocidad de la mente a un escenario sui géneris que nos muestra al horroroso enano Mime despojado del anillo de oro que tanto anhela. La música describe el carácter osco, enojón y desconfiado del enano. A la vez alude también en el tema la laboriosidad de otros enanos y la presencia del hijo de Siegmund llamado Sigfrido y que la música describe como jovial, muy activo con cierta ingenuidad infantil. Se oye tenue y  veladamente, el tema por demás excepcional y  bello, de la espada “Nothung” que es hermosamente significada por la voz de una trompeta, la cual había sido destruida por Wotan, pero que finalmente Sigfrido logra reconstruir. Por este motivo levanta triunfante la espada y la orquesta lo ilustra brevemente con un bello pasaje musical.  Igualmente bello surge el sonido inigualable del corno anunciando a Sigfrido, quien en medio de su gran alegría se dispone a salir de cacería. SEGUNDO ACTO. ESCENA 2: En esta parte podemos escuchar un apacible y romántico tema que nos guía junto con Sigfrido caminando por un espeso bosque esplendoroso y pletórico de vegetación en el que nuestro espíritu es invadido por un intenso canto de pájaros, y que Sigfrido solamente goza y admira. Wagner como siempre, magistralmente, nos ubica en el entorno del tema. Describe muy claramente que a Sigfrido le gusta mucho el canto de las aves, pero no percibe lo que expresan y dicen. Aquí hace lucir a la maestra flautista con un precioso trinar, participando también un clarinete a manera de un pájaro lejano y otro más con el dulce sonido del oboe. Después oímos la música en tono bajo pero intenso apoyado de la sonoridad, principalmente, de los trombones y luego de los timbales, tocando con rapidez para ilustrar la lucha de Sigfrido y el dragón Fafner. Finalmente la música acelera el compás pues el héroe clava su espada Nothung en el dragón salpicándose de su sangre, lo cual le permitirá comprender el lenguaje de los pájaros. Ellos le dirán acerca de lo que pasó con Brünhilde y de los planes verdaderos del enano Mime. MÚSICA DE “EL OCASO DE LOS DIOSES” (CUARTA ÓPERA). PRELUDIO. Es la última ópera de la tetralogía del genio compositor. Su inspirada música pide que ingresemos primero a su universo, el mundo de Wagner no está en la tierra, pero podremos alcanzar a apreciarlo suficientemente en la medida en que nos sublimamos escuchando con el corazón, la mente y nuestra aura. Mágicamente penetramos al plano etéreo wagnereano y entonces, solo entonces estamos preparados y dispuestos ya a vivir la trama musical que nos envuelve cuando escuchamos su obra. En esta parte protagonizamos la obra conjuntamente con Autor, Director y músicos siendo fieles testigos de las notas más bellas posibles de imaginar. Percibimos que están hermosamente conjuntadas en leitmotif o temas que parecieran que se presentan azarosamente, pero que realmente están estructurados bajo la idea elevadamente artística e inspirada que solamente Wagner podría conceptualizar. Aparecen los pasajes musicales más admirados y conocidos de esta ópera, pero sobresale algo imposible de describir con palabras, porque no existe vocabulario o lengua alguno que pueda describir ni por asomo la intensidad de la escena en que Sigfrido encuentra a Brünhilde y con la mirada, con la simple presencia de ambos se desencadenan los sentimientos más profundos de un verdadero y puro amor. Es como un nuevo amanecer, como el encuentro primigenio entre hombre y mujer. Continúan escuchándose diversos temas, el agua del rin, Sigrido, se repiten, surgen otros, es una vorágine musical intensa que nos arrastra como en un remolino. SEGUNDO ACTO. ESCENA 3: Dentro de la trama o historia del drama musical se pierde continuidad, pero la belleza de la música se mantiene en crescendo. La orquesta en pleno interpreta la cuasi celestial música. Corresponde a la parte en que se convoca a la boda maquinalmente planeada en la que mediante pócimas hacen que caigan en el olvido y se rompan las promesas de amor. Hagen desea hacerse del anillo de oro en poder de Sigfrido y para ello provoca dos bodas, una entre Brünhilde y su medio hermano Gunter, y otra entre Sigfrido y Gutrune, hermana de Gunter.  QUATRIÈME MOUVEMENT. CUARTA PARTE: TERCER ACTO. PRELUDIO. Esta última parte inicia con este preludio. La música se mantiene en un alto nivel, sin que se produzca aplanamiento. Existe una larga serie de vaivenes entre orquesta, secciones de la misma e instrumentos solistas. Continúa la excepcional armonía subrayada también alternadamente, y los leitmotif dentro de una base melódica que amalgama la variedad de temas, siempre bien matizados. El tema inicial del Rin, está presente, y los clarinetes interpretan una melodía descriptiva del encuentro entre Sigfrido y las tres hijas precisamente del Rin. ESCENA 2. Se presenta a continuación la parte en que Sigfrido es asesinado por Hagen, la música es ahora triste, toca a los cornos provocarnos una profunda pena que describe la desdicha de haber perdido al héroe principal. Percibimos aún como parte de nuestro interior, la silenciosa presencia del tema musical del agua del Rin, también interiorizamos otros leitmotif que han hecho presencia en la historia que Wagner escribió para mostrarnos su filosofía del hombre. El arte de Wagner nuevamente nos conmueve profundamente al escenificarnos la honra fúnebre, qué confusión, que injusticia pero en medio de todo ello, qué magnificencia existe alrededor en la belleza de nuestro entorno y en lo sublime de nuestros sentimientos limpios y puros. Grandioso y excelso nos llena la orquesta de ese sentimiento que solamente surge estando ahí inmersos en el luminoso y por demás virtuoso egregor wagneriano. ESCENA 3. Llegamos al final de la obra. Brünhilde puede ver ahora asombrada cómo se dio el engaño y cuáles fueron las acciones perversas realizadas por el deseo ambicioso y ruin de poseer el anillo que así no es merecido, solo lo puede tener alguien puro y virtuoso. Por eso Wagner escribió estas notas, y cada una de ellas constituye los tabiques de una hermosa estructura musical provocativa de todo lo que siente Brünhilde y todos nosotros. Vertiginosamente salen de los intérpretes toda la gama musical expuesta a lo largo de todo el concierto, el Director igualmente al unísono está tocando con todos y cada uno los miembros de la orquesta, todo esto para escenificarnos la decisión de Brünhilde de tomar el anillo que tiene Sigfrido y lo lanza al Rin donde una de las hijas del río lo recibe en la mano que asoma por arriba de la superficie acuática para regresarlo a su lugar primigenio. Y también heroicamente decide ir tras su amado y pide al dios del fuego, Loge que con su elemento purificador, consuma la ciudad de los dioses. Monta su fiel y magnífico corcel y finalmente se aprecia su figura a lo lejos cabalgando solitaria y con determinación hacia el mismo fuego inmenso que se observa en el Valhalla en llamas. Toda la escena es representada por la grandiosa música que nos llena de emoción haciendo un nudo en la garganta que duele y nos nubla la vista, nuestro corazón se inflama y se siente que ya no se puede más. La bellísima música sigue su cauce cual río de agua prístina y enorme caudal, llega al clímax y finalmente se va serenando lentamente para dejarnos con nuestras propias reflexiones. FINALE. Al término de la obra hay un silencio profundo, todos, todos, absolutamente todos estamos aún fuera de sí, continuamos interiorizados por completo en la trama musical. Tardamos en reponernos y darnos cuenta de que estamos en la magnífica Tlaqná. Entonces y sólo entonces, todos nos volcamos en un gigantesco y estruendoso aplauso, que se prolongó por varios minutos hasta que dolieron las palmas, hombros y brazos. Pero nuestro deseo era retribuir a la orquesta todo el arte vertido, y así agotados, los premiamos con el trofeo simbólico implícito en un sincero y muy sentido aplauso. Cuenten con nuestra presencia para el próximo y también muy atractivo concierto: Mahler. La Resurrección, con la plena seguridad de que será otro más de sus extraordinarios conciertos. Sergio Román Alva Lozano.   Nota adicional: Somos tremendamente agraciados por estar aquí y ahora en el festejo de los 90 años de la OSX. Hemos podido presenciar una monumental obra dentro del importante marco conmemorativo. También hemos podido escuchar a nuestra apreciada orquesta, reforzada con maestros músicos de la calidad de los integrantes titulares y conducirse en el altísimo nivel al que nos tienen acostumbrados. Los participantes esta vez fueron cuatro arpas ubicadas justo atrás del usual cuerpo de violines primeros y segundos dentro de la sección de cuerdas que es completada, como costumbre, por el diligente grupo de contrabajos, el talentoso grupo de violas, y por supuesto el habitual grupo extraordinario y magnífico de violonchelos. Observamos la notable sección de vientos que regularmente vemos y que esta vez fue reforzada para completar 4 oboes, 3 flautas, 1 piccolo, 2 fagotes, 1 contrafagot, 3 clarinetes, 1 clarinete bajo, conjuntados con 5 cornos, 4 tubas wagnerianas (especialmente para este concierto), 4 trombones, más 1 tuba, 4 magníficos trompetistas  y el fabuloso timbalista de 4 timbales en conjunto de otro timbalista más de 3 timbales, complementados por 4 percusionistas. Todos ellos conducidos bajo la batuta del magnífico Director Titular el Maestro Lanfranco Marcelletti Jr. En resumen, una orquesta espectacular de excelencia que brilló consecuentemente como producto de la dedicación, compromiso y talento de todos y cada uno de los maestros mencionados. Gracias OSX por haber invertido tanta energía en dos semanas de exhaustivo ensayo para esta demandante obra, y por haberse entregado en alma en la interpretación soberbia que nos brindaron.     Bibliografía:
  1. El arte del futuro. RICHARD WAGNER.
Colección: Arte&estética. Prometeo libros. 2011.
  1. El perfecto wagneriano. George Bernard Shaw.
Alianza Editorial. 2011.
  1. Wagner. El Visitante del Crepúsculo. Arnoldo Liberman.
Serie CLA∙DE∙ MA. Filosofía. Gedisa editorial. 1990
  1. Mi vida con Wagner. Christian Thielemann
Colección Música 46 Ediciones Akal. 2013 Musicografía sugerida: The ring without words wagner https://www.youtube.com/watch?v=uLXnYbEbisI  ]]>

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