IMPRESIONES
Sergio Román Alva Lozano
ORQUESTA SINFONICA DE XALAPA
08 de marzo de 2019
Club de Embajadores de la OSX

OUVERTURE

En el marco de los 90 años de la OSX ha sido muy evidente que nuestra orquesta ha preparado una celebración esplendorosa. El programa de la temporada lo confirma. Las obras que se han incluido están muy bien pensadas y hemos ya escuchado seis conciertos con obras maravillosas. Y ahora esta vez tuvimos la inmensa fortuna de escuchar un concierto superlativo, un concierto al que hubo que dedicar dos semanas de ensayos, un concierto que exigió determinantemente la mayor concentración y habilidades técnicas de todos y cada uno de los músicos maestros, un concierto en el cual no se escatimaron gastos extraordinarios.

El concierto “El anillo de Wagner” que contiene una sola obra, “El anillo sin palabras”, síntesis sinfónica de Lorin Maazel, trabajo que realizó basado en la obra cumbre de Wagner, la tetralogía operística “El Anillo del Nibelungo” conformada por cuatro óperas extraordinarias: 1. El oro del Rin, 2. La valquiria. 3. Sigfrido, 4. El ocaso de los dioses. Esta obra de Maazel es un estreno en Xalapa.

Wagner en esta su obra extraordinaria, incorpora la forma musical denominada Leitmotiv, que es un tema musical simbólico con el que se identifica algún personaje, objeto, idea o sentimiento que aparezca repetidamente dentro del argumento, que los introduce como temas musicales instrumentales, o bien a través del canto, pero siempre con una estética muy singular que es producto de su profunda inspiración. Pero además de su reconocida genialidad musical, también causó gran admiración que toda su obra tuviera su argumento escrito en verso así como también cautivó el hecho de que especificara todo lo necesario para escenificar lo que denominó “Drama musical”.

En esta ocasión, el concierto fue de una sola obra interpretada soberbiamente por la OSX sin intermedio ni pausa alguna. Por ello es que en vez de las partes en que usualmente se presenta un concierto, en esta ocasión mis impresiones las haré en cuatro partes que les he llamado mouvements, aludiendo a una pieza musical. Y para mejor referencia me basaré en el estupendo programa impreso que escribió el buen amigo Axel Juárez.

PREMIÈRE MOUVEMENT. PRIMERA PARTE:

MÚSICA DE “EL ORO DEL RIN” (PRIMERA ÓPERA).

PRELUDIO A LA ESCENA 1: Aquí la música nos acerca poco a poco a las orillas de un remanso profundo del Rin. Avanzamos lentamente y nos sumergimos cual seres mitológicos dentro del mágico mundo submarino que de inmediato nos cautiva y asombra con su extraordinaria belleza que se va iluminando y aclarando con la entrada de los primeros rayos del sol en un cálido amanecer.

Continuamos deslumbrados disfrutando de tal escenario, al tiempo que la hermosa música nos invade suavemente todo nuestro ser. Surgen sutiles sonidos que brotan de fuentes impresionistas que son las cuerdas y de manera magistral los alientos, destacando amorosamente los cornos, trombones, tuba, trompetas y las tubas wagnerianas con su peculiar sonoridad.

 ESCENA 2: Ahora nos cambia la música de escenario y nos vemos ante una bella y espectacular montaña que majestuosamente se muestra ante nuestros ojos, es lejana y alta hasta acariciar las nubes. Ahí, en la ciudad de Asgard, luce espectacular la morada de los dioses, el Valhalla. En un enorme salón de su interior se encuentran también la mitad de los héroes abatidos en contienda que son llevados ahí por las walkirias, mientras que la otra mitad, son guiados por la diosa Freya a otro lugar llamado Fölkvanr.

Se pasa a continuación de manera armónica a otro pasaje directamente relacionado con la trama del oro. Éste es símbolo de algo con altísimo valor que puede potenciar lo espiritual, pero también puede significar el aprecio hacia algo material y denso de manera egoísta. La orquesta interpreta con pasión la música que cambió de rapidez, igual que el ritmo de nuestro latir pues nos lleva acompañando a Wotan y Loge en su viaje a Nibelheim, la tierra de los nibelungos. Observamos a dos enanos deformes Alberich y Mime quienes con fealdad emanan odio, codicia y otros sentimientos negativos. Al fondo de lo que imaginamos como grutas y cuevas escuchamos a más enanos trabajando metales en las forjas y en los yunques, que de manera real, tocaron en un pasillo maestros músicos percusionistas que hicieron otros sonidos que igualmente generaron tan especial efecto.

 ESCENA 4: Por una coda orgánica imperceptible se hace un breve puente para que pasemos, muy convenientemente musicalmente hablando, estamos de nuevo en las cercanías del Valhalla. Ahora es el turno del dios del trueno Donner, quien es representado por sonido de un trombón, ejerce su poder sobre el tiempo climático, y manda una serie de truenos que son llamados con los que convoca a los demás dioses a acudir a reunirse. Nuevamente toda la sección de cuerdas, incluyendo las cuatro arpas presentes, de manera conjunta participan en un inspirado pasaje de Wagner dando marco a la sonoridad imponente de cornos, tubas wagnerianas, trombones y tuba interpretando un tema superlativo e imponente. Al final culmina con percusiones y el grandioso sonido de dos conjuntos de timbales.

MÚSICA DE “LA VALKIRIA” (SEGUNDA ÓPERA).

PRIMER ACTO.

ESCENA 1: Con este motivo musical inicia la segunda ópera de la tetralogía de Wagner. Así entonces, a manera de recordatorio, con la idea de retomar la trama, escuchamos de entrada otra vez la representación musical de Wagner de los truenos y tormenta que simbolizan a Donner. Luego entran chelos y bajos con la misma rapidez rítmica que se venía dando con la tormenta, pero que ahora se va atenuando en velocidad y volumen hasta que queda preparada la situación para desarrollar una bellísima temática romántica. En ésta, la música delata que Wotan  presiente con preocupación, designios desafortunados que se agudizan debido a los sentimiento de amor por tratarse de sus hijos Siegmund y Sieglinde. También disfrutamos en este momento un tema etéreo y terso establecido suavemente por las cuerdas, en el cual entra como espíritu de luz la flauta que nos regala dulcemente un romántico tema que representa a Sieglinde con toda su gracia femenina, su grácil canto y culminado por el chelo evocando su gentil bondad.

ESCENA 3 (FINALE): Continúan los chelos e inicia la música que nos describe el encuentro de dos almas, las de Sieglinde y Siegmund, que el destino separó pero aún lejanas se adivinaban una a la otra más allá del tiempo y la distancia, es el reconocimiento del interior de dos seres, que sienten también atracción física, identificados en un amor que no es de este plano sino de un mundo más allá del entendimiento.

DEUXIÈME MOUVEMENT. SEGUNDA PARTE:

MÚSICA DE “LA VALKIRIA”.

SEGUNDO ACTO.

PRELUDIO: Abruptamente entramos a una parte musicalmente contrastante, pero plenamente descriptiva de los sentimientos encontrados de Wotan, que pasa de la inmensa dicha de ver a sus hijos que se reencuentran, a la profunda pena y desesperación que le causa lo que su esposa le pide, argumenta y convence, matar a su hijo. Todo esta escena es lograda magistralmente por Wagner y excepcionalmente interpretada por la orquesta, vemos al Director Marcelletti participando de esa desesperación y entregándose total, profunda y apasionadamente a la conducción de tan formidable música. Todos, Director y Orquesta nos han introducido determinantemente a la trama y la vivimos igualmente que ellos.

ESCENA 2: Wotan le pide a una de las walkirias que cumpla con su decisión dando muerte a Siegmund, y ella se da cuenta del sufrimiento de su padre y le pide que desista, pero Wotan se mantiene firme a pesar de lo que está pasando, todo lo cual es reflejado magníficamente por lo intenso y tremenda sonoridad de la música y la pasión inspirada e inspiradora de la interpretación de la orquesta.

TROISIÈME MOUVEMENT. TERCERA PARTE:

MÚSICA DE “LA VALKIRIA”.

TERCER ACTO.

ESCENA 1: De golpe nos invade una enorme emoción que nos eriza todo el cuerpo, entran imponentemente las cuerdas con  “La Cabalata de las Valquirias”. Sentimos toda la fuerza y energía que el gigante compositor  impregna en este espectacular, colorido y majestuoso tema. Nos hacen vibrar los cornos, trombones, trompetas, todos los vientos aportando su particular sonido, flautas, piccolos, oboes, fagots, todos nos hicieron cimbrar en nuestros asientos, qué emoción inigualable e indescriptible.

ESCENA 2: Y ahora apreciamos una inspirada música contrastante que nos hace sentir que nos encontramos en un hermoso paraje, observando a la bella  y noble valkiria Brünhilde  que ha sido reprendida por Wotan pues no cumplió con su orden, por lo cual  dolorosamente tiene que castigar a su hija preferida despojándola de su calidad de diosa.

ESCENA 3: En esta parte Wagner nos lleva por medio de un sublime y hermosísimo romántico tema que interpretan las cuerdas de manera inspirada y profundamente sentida a la triste escena en que Wotan, como padre amoroso, se despide de su hija Brünhilde pues hará que entre en un profundo sueño y dormida en una roca rodeada de fuego, aguardará a que un héroe la salve y la despierte. Ya entonces Wagner introduce los leitmotif de su siguiente ópera Sigfrido.

(CONTINUA EN LA SEGUNDA ENTREGA…)

Bibliografía:

  1. El arte del futuro. RICHARD WAGNER.

Colección: Arte&estética.

Prometeo libros. 2011.

  1. El perfecto wagneriano. George Bernard Shaw.

Alianza Editorial. 2011.

  1. Wagner. El Visitante del Crepúsculo. Arnoldo Liberman.

Serie CLA∙DE∙ MA. Filosofía.

Gedisa editorial. 1990

Musicografía sugerida:

The ring without words wagner

https://www.youtube.com/watch?v=uLXnYbEbisI